El Principado luce la nueva marca «Pentágono del Arte» en su Pabellón

J. C. Gea GIJÓN

CULTURA

La viceconsejería de Cultura invita a descubrir la vitalidad de los artistas asturianos contemporáneos y de sus principales equipamientos culturales en el recinto «Luis Adaro»

10 ago 2017 . Actualizado a las 17:59 h.

La Feria de Muestras de Asturias es sobre todo puro ruido mercantil, un estruendo de signos que buscan seducir compradores para los más dispares bienes y servicios. Quizá por eso, el viceconsejero de Cultura del Principado de Asturias, Vicente Domínguez, ha descrito hoy el pabellón del gobierno autonómico como «un remanso»; un recinto sin música, sin mensajes comerciales, sin demasiados recados institucionales donde todos los mensajes tienen una misma misión, según Domínguez: «Amplificar nuestro pequeño mundo» y sacarnos de la condición de «setas en la era del tuit». Porque, además, todo lo que hay este año en el Pabellón del Principado de Asturias no necesita ser vendido a los visitantes que, si son asturianos, ya son dueños de lo que contiene: fondos artísticos pertenecientes a algunos de los centros de los que el Gobierno regional es titular o patrono principal.

Bajo el título de Principado de Asturias, Principado de Arte, el pabellón ha congregado hoy a la mayor parte de los artistas seleccionados por los directores de los equipamientos a los que, desde hace unos meses, se alude como «Pentágono del Arte» asturiano; una denominación que se ha hecho oficial e incluso tiene ya su propio símbolo -una estrella de cinco puntas inscrita en un pentágono en cuyo centro se sugiere la figura de una A mayúscula- para representar la conexión de cinco instituciones: el Museo de Bellas Artes de Asturias, LABoral Centro de Arte y Creación Industrial, Centro Niemeyer, museo Juan Barjola y Sala Borrón, equipamiento que además este año cumple sus primeros 30 de vida.

Todo el interior del Pabellón de Asturias se ha convertido en una fusión efímera de lo que estos cinco centros ofrecen por separado, desde el arte más clásico hasta la vanguardia más reciente; aunque la selección ha apostado por la contemporaneidad y los artistas en activo en el Principado. Con la excepción del mayor de los artistas seleccionados -el extremeño Juan Barjola- y de la malograda y añorada Kely, todos los demás creadores permanecen en la brecha, aunque no todos necesariamente sigan en los mismos tajos representados en estas obras, que se encuentran entre lo más destacado de su producción en cualquier caso.

Pablo Armesto, Carlos Coronas, Paco Fernández, Francisco Fresno, Ángel Guache, Ramón Isidoro, Eugenio López, Manuel Rey-Fueyo, Ricardo Mojardín, Hugo O'Donnell, Vicente Pastor, María Peña Coto, Guillermo Simón, Gabriel Truan, Javier Riera, Avelino Sala y María Castellanos y Alberto Valverde son los artistas a través de los cuales se muestra al visitante la vitalidad del arte asturiano actual; desde el clasicismo moderno de un pintor como Barjola, representante de la vanguardia pictórica de mediados del siglo XX en España, hasta la instalación con carga de profundidad política de Avelino Sala o desarrollos tecnológicos como el traje medioambiental desarrollado por Castellanos y Valverde.

Además de recorrer la exposición o participar -en el caso del público más menudo- en algunos de los talleres programados en el recinto, existe también la posibilidad de dejar un comentario, crítica o impresión sobre lo visto y experimentado a través de un pequeño post-it. Merece la pena prestarles un rato de atención, como a una pieza más de la muestra. Y, una vez concluida la feria, seguir el rastro de cada una de las obras hasta sus centros de origen, en los vértices de un Pentágono del Arte abierto todo el año.