«Vamos a hacer un tour completo por el Cantábrico», dice Mónica Cofiño, la Xata la rifa, que participa en esta producción que ha cosechado un gran exito en Francia. Llegará, entre otros lugares, a Llanes, el puerto deportivo de Gijón o un embalse en las cuencas
31 ago 2017 . Actualizado a las 11:26 h.Los escenarios siempre son lagos, rías, playas o puertos. El piano flotante, que ya se pudo ver hace años en varias ocasiones por Asturias, vuelve este mes de septiembre a varias localidades asturianas como colofón a tres largos y exitosos meses de gira por Francia. «Vamos a hacer un tour completo por el Cantábrico», explica la asturiana Mónica Cofiño, desde Montpellier, «va a ser largo y, aunque aún no están confirmadas todas las fechas, haremos ocho o nueve bolos por Asturias». Cofiño es la Xata la rifa, bailarina, creadora y productora de espectáculos que nunca dejan indiferente. Como el del piano flotante, una producción del grupo francés La Volière aux pianos con quienes colabora desde 2014, cuando este sorprendente espectáculo acuático se vio por primera vez en Llanes.
«El espectáculo, desde entonces, ha evolucionado, ahora hay más artistas y ha crecido en éxito. Se han duplicado las actuaciones. El primer año, fueron 15 y ahora ya estamos en más de un centenar», indica Cofiño, que, además de bailar sobre las aguas, también forma parte de la producción del espectáculo. En Asturias, tras un centenar de actuaciones por Francia que se iniciaban a finales de mayo, llegará el equipo original. Y es que la gira ha sido tan larga que se han organizado tres equipos artísticos para dar descansos a los 13 artistas y técnicos que participan en esta nueva aventura artística que han visto miles de espectadores en Francia.
A todos ellos les une la pasión por los espacios naturales y así lo demuestran en una propuesta que convierte lagos y puertos en grandes teatros acuáticos. Con un catamarán, sobre el que se instala el piano, y una pequeña plataforma para bailar, para cantar o para recitar poesía. Y siempre sobre el agua. «Es como un circo acuático», dice Cofiño, que indica que terminar esta tercera gira de piano flotante con un tour por Asturias tiene una gran simbología para ella.
«Además está resultando un éxito, tenemos gran afluencia de público y andaremos por las 1.000 personas en cada espectáculo. Es una locura. Son muchos lugares y parajes en los dos meses que llevo participando en la gira y terminar en el mar, y encima en Asturias, es muy simbólico. Está siendo muy emocionante», indica.
Por aguas asturianas serán dos semanas que se iniciarán el próximo 21 de septiembre en Llanes y que terminarán en Foz, ya en Galicia pero muy cerca de Asturias. Entre medias, el piano flotará por el lago Braña del Río, en Tuilla (Langreo), también con especial simbolismo puesto que con esta actuación se pondrá en valor la mina a cielo abierto de la zona. O por el puerto deportivo de Gijón (23 de septiembre), dentro del festival Arenas Movedizas, y el embalse de Valdemurio, en Las Agüeras, en Quirós. «El resto de conciertos aún están a falta de confirmar permisos en varios puertos», explica Cofiño, que hace un llamamiento a los pianistas que, en esas fechas, se encuentren por las diversas ubicaciones de los conciertos: «Queremos que se animen y, tras el espectáculo, suban al piano flotante y toquen ellos»
El artista plástico y músico Voel Martin, el pianista Philippe Séranne o la compositora y cantante Delphine Coutant son algunos de los artistas de un espectáculo cuya financiación es mixta. Por un lado, cuentan con la colaboración de los ayuntamientos en cuyas aguas actúan, como va a ser el caso por ejemplo de Gijón, y también se autofinancian con la llamada taquilla voluntaria: «En Francia vienen a ser diez euros, pero es voluntario aunque el formato está resultando muy bien. En Francia se valora mucho la cultura y estamos teniendo mucho éxito».