Un relato de la tragedia de los migrantes que busca «empatía y reflexión»

J. C. Gea GIJÓN

CULTURA

Manu Brabo, José Colón, Diego Ibarra Sánchez, Guillem Valle y Fabio Bucciarelli inauguran en el Niemeyer «Mare Nostrum», un relato profundo de las grandes crisis de este tiempo

05 oct 2017 . Actualizado a las 17:58 h.

Al cabo de años de trabajo en algunos de los frentes más intensos y duros de las últimas corrientes de migrantes, los fotorreporteros españoles Manu Brabo, José Colón, Diego Ibarra Sánchez  y Guillem Valle, y el italiano Fabio Bucciarelli se dieron cuenta de que atesoraban en sus archivos un relato que excedía el reportaje de circunstancias sobre uno de los fenómenos cruciales de este tiempo; un relato que, conforme a los principios que orienta MeMo Collective -la cooperativa que decidieron fundar en 2014- suma al mero registro de imágenes más o menos contundentes el de la inmersión personal en el conflilcto: la convivencia y la proximidad con aquellos cuyas experiencias han documentado en el Magreb, Libia, Siria, Bangladesh, Líbano o las costas españolas o italianas. Esa misma «empatía que muchas veces nos falta», junto a «una reflexión que llevarse a casa» es lo que, según José Colón, buscan despertar con las imágenes de Mare Nostrum. Guerra y éxodo en el Mediterráneo, la exposición que inauguran en el Centro Niemeyer de Avilés.

«La exposición surge cuando nos damos cuenta de que en todos esos trabajos que cada uno habíamos ido haciendo teníamos un seguimiento de largo recorrido», explica el fotorreportero andaluz. De ahí la estructura narrativa de una muestra que casi en su totalidad se ciñe al perímetro del Mare Nostrum de su título, y que reparte su medio centenar de fotografías en tres partes cronológicamente secuenciadas: el Origen -en la Libia tras la caida de Gaddafi, las Primaveras Árabes, los naufragios de pateras en Fuerteventura o la primera persecución de rohingyas-; el apartado titulado Fronteras -que refleja la llegada masiva de migrantes en las costas de todo el Mediterráneo- una tercera, Incertidumbre, en la que se hace el seguimiento «en el limbo europeo» de los destinos dispares de quienes Colón se resiste a llamar «refugiados porque no tienen refugio». «La exposición es un global de todos esos procesos y no tiene final, porque esta situación tampoco ha tenido punto final», explica el periodista.

Empatía

La historia puede no haber concluido, pero eso no se contradice con que esta muestra sobre ella sí tenga conclusión. «Nos gustaría mostrar la falta de empatía humana, nuestra capacidad para olvidar de que estamos tratando con personas y hablando de un fenómeno que no es nuevo, que tiene que ver con el origen mismo del ser humano. Deberíamos vernos como ellos. Sobre todo, queremos hacer ver que todos somos migrantes o podríamos serlo, que no podemos decir "esto no me involucra" porque nos involucra a todos desde el principio», reflexiona José Colón. Esa búsqueda de empatía es, para el andaluz, el objetivo de su trabajo como fotorreportero.