¿A qué suena lo nuevo de Bruce y U2?

La voz de América triunfa hoy en Broadway y lanzará disco en el 2018. Acompañado de piano y guitarra, Bruce ofrece el lado más íntimo de su carrera en el que se ha calificado como el espectáculo más cautivador y realista de la cuna del musical. El irlandés Bono deberá mostrar su mejor cara en «Sons of Experience», que inspira el poeta William Blake. El rey de los directos tiene la oportunidad de volver a ?reventar? las emisoras de radio. Su disco saldrá el 1 de diciembre, pero ya se conoce una canción

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Escribía Springsteen (Nueva Jersey, 1949) en su autobiografía la tormentosa dificultad que supone tomar algunas decisiones. ¿Qué darle al público? ¿Qué cantar? En 1995, tras siete años sin la E Street Band decidió publicar su Greatest Hits, «era el momento de recordarle un poco a la gente lo que habíamos hecho». Poco se puede poner en duda de la carrera del compositor americano. Suyas son algunas de las canciones más poderosas del siglo XX, y en su haber posee uno de los directos más completos y reconocidos de todo el mundo (incluso a sus 68 años). Ese poderío pasado choca directamente con la dificultad que se ha topado el Boss desde el lanzamiento de The Rising, en el 2002, para convencer a la crítica y al público con nuevas canciones. Ninguno de sus trabajos posteriores ha podido deshacerse de la sombra de un legado cargado de himnos, tampoco de la pérdida de dos de los miembros más simbólicos de su banda: el saxofonista Clarence Clemons, y el organista y teclista Danny Federici. En el horizonte se dibuja una oportunidad para renacer, al menos en su labor como creador, con los cada vez más incipientes rumores de un nuevo trabajo.

Algunas fuentes cercanas al Boss apuntan a que el disco se encuentra aún en fase temprana, pero ningún colaborador quiere soltar prenda. De la misma manera, Bruce Springsteen ha comentado la existencia de ese trabajo, y que estaría conectado de alguna manera con sus discos más intimistas y solitarios, aunque no sería como esos discos en absoluto (Nebraska o Devils & Dust). «Simplemente hablaré de diferentes personajes viviendo sus vidas», señaló en referencia a su etiqueta como storyteller, o contador de historias. En el 2018, podría llegar la sorpresa.

Por otra parte, es probable que el proceso de grabación o maquetación haya sido cortado con la nueva aventura del de Jersey en Broadway. Springsteen comenzó recientemente una serie de conciertos en el paraíso neoyorquino de los musicales. Cinco veces por semana el cantante sale solo al escenario acompañado de su guitarra y su piano. No es un concierto, ni una obra teatral, ni un monólogo. Es un artista ofreciendo el lado más íntimo de su carrera, a través de canciones, anécdotas y pasajes bibliográficos. Menos de mil personas por actuación con entradas que rondan los 70 dólares, claro que en la reventa alcanzan cifras que multiplican por veinte esa cantidad. Ha sido calificado como el espectáculo más cautivador y realista de la historia de Broadway.

Así, curiosamente, la dificultad de crear nuevas canciones contrasta con la de dar a luz nuevos formatos para sus viejas composiciones y lograr un éxito arrollador. Sea en grandes estadios o en pequeños teatros, las letras del Boss se sienten vivas. Nada mal, teniendo en cuenta que algunas ya han cumplido los cuarenta años. Además, su lugarteniente, guitarrista y arreglista de la E Street Band, Steve Van Zandt, sí ha dado con la tecla adecuada en cuanto a grabar se refiere. Su último LP, Soulfire, ha sido definido por muchos como el disco que Bruce debería haber grabado hace tiempo. Potente, clásico y eléctrico, el nuevo trabajo de Little Steven ha pillado por sorpresa gracias a su frescura y su buen contenido, semejante al mejor Springsteen, y muy superior al de los últimos tiempos. La pregunta de por qué el de Jersey no opta por contar con Steve Van Zandt para producir sus discos (cuando sí lo hizo en el pasado y otros artistas sí lo eligen) es un misterio. Quizás la clave de volver al estudio en la mejor forma está justo delante de él.

EL OTRO BROADWAY

Mientras que Springsteen ya ha triunfado en la cuna de los musicales (aún tiene shows hasta febrero), otros lo han intentado antes que él. Spider-Man: Turn Off the Dark fue el título del musical sobre el hombre araña que el líder de U2, Bono, se encargó de que viera la luz. Lo cierto es que en Nueva York se recuerda como un espectáculo maldito: retrasos en su montaje, accidentes en los ensayos, cambios en el equipo, la dirección… Junto con The Edge, guitarrista de la banda irlandesa en la que ambos militan, crearon la banda sonora de un musical que, si bien es cierto que logró batir récords en taquilla, resultó un fiasco para la crítica. Parece que el rock de estadio no supo, en esta ocasión, conquistar Broadway.

Ha pasado ya más de un lustro desde aquello, y Bono y los suyos no son de los que pierden el tiempo. A lo largo del último año los irlandeses se han visto envueltos en una de las giras de su vida. Su glorioso The Joshua Tree ha cumplido treinta años (contiene canciones como With or Without You, Where the Streets Have No Name o Running to Stand Still), y la carretera se ha convertido en el lugar elegido para su fiesta de cumpleaños. Al igual que Springsteen, U2 son una banda que ha logrado hacer del directo su terreno. Montajes impresionantes, barreras de sonido, público entregado… Esta última gira, que ya les ha traído a España, les ha otorgado la medalla de haber tocado por primera vez íntegro y en directo uno de sus álbumes más famosos.

Emociones claras y aplausos todavía más cristalinos. Una oportunidad única con un decorado que ha llamado especialmente la atención, al huir de lo descomunal y centrarse más en lo íntimo, apoyándose de una gran pantalla horizontal y la superposición de montajes audiovisuales.

Su último disco, Songs of Innocence, publicado en el 2014, logró subir el nivel de cara a la insipidez mostrada en los anteriores. Es por ello por lo que ha habido una creciente expectación con Songs of Experience, que verá la luz el 1 de diciembre de este año. Ambos trabajos referencian la obra del poeta, pintor y grabador inglés William Blake.

Bono tiene una nueva oportunidad de traer de vuelta a la banda que asoló las emisoras de radio de todo el mundo con Vertigo, su último bombazo musical, del que ya hace trece años. Desde entonces, aunque la banda haya triunfado en directo de manera incontestable, su creación se ha visto reducida a solo dos discos con material nuevo y con una respuesta algo tibia a sus canciones.

Por lo pronto, ya se conoce una de las canciones que formaran parte de Songs of Experience, presumiblemente más roquero que su hermano más joven. You’re The Best Thing About Me, publicado en septiembre, presenta a unos U2 luminosos y con ganas de recorrer riffs guitarreros de nuevo, pero el público les ha dejado claro que hace falta más intención. Solo habrá que esperar unas semanas para ver en qué queda el asunto. Dichas semanas que se harán eternas para los fans, ya que el disco ha ido sufriendo diferentes retrasos a lo largo del tiempo. Las justificaciones han sido variadas, y los irlandeses han llegado a declarar que tuvieron que rehacer las canciones después de que Donald Trump fuera elegido presidente en Estados Unidos. Tras vender más de 170 millones de discos en todo el mundo U2 se enfrentan al reto de sobrevivirse a sí mismos. No es tarea fácil.

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