La cinta libanesa «El insulto» eleva el nivel de la Seminci
27 oct 2017 . Actualizado a las 07:45 h.Cuando la sección oficial de la Seminci entra en la recta final, surgen chispazos de cine sublime para poner en jaque al jurado y a la crítica del festival. Como The Rider, de la productora, guionista y directora china de formación estadounidense Chloé Zhao, que con su segunda obra se reivindica autora en su plena dimensión y a cuenta del género entre géneros, el wéstern, pero en clave contemporánea. Recrea una historia peculiar dotándola de un lirismo que los grandes habrían querido para ellos, comenzando por Ford.
Con mimbres próximos al documental o la no-ficción, y un asunto real con protagonistas de hechos similares, se centra en los sueños rotos de una joven figura del rodeo en la muy tradicional Dakota, allí en donde enraizaron los pioneros del siglo XIX. Este rider, apasionado de los caballos desde niño, sin apenas formación reglada, sufre un grave accidente que le impedirá volver a competir y a cabalgar... Con un padre fiel a las viejas esencias del cowboy y que lo señala como culpable de su propio fracaso, Chloé Zhao va gradando dramáticamente el personaje hasta una conclusión perfecta, de la mano de una foto realista y al tiempo cómplice con el aura lírica que lo impregna todo.
Aunque en otro registro, con el aval de la Copa Volpi a su protagonista y de haber sido preseleccionada al Óscar por Líbano, El insulto entremezcla dos planos temáticos y paralelos hasta acabar fusionándolos. Tenemos a dos vecinos de una calle de Beirut enfrentados por una simple tubería, uno cristiano que odia a los palestinos, y otro palestino que quizá padezca de idéntico mal. Ambos tienen como víctimas colaterales a sus propias esposas. Acabarán en los tribunales y con ello sobredimensionando un problema que deriva la trama hacia la política, de ahí que un rótulo inicial advierta que el Gobierno libanés se mantiene al margen de las opiniones vertidas. Filmado con solidez por el libanés Ziad Doueiri, que fue asistente de cámara de Tarantino hasta finales de los años noventa, cumple su objetivo: invitar a la reflexión sobre la irracionalidad que reina en esa zona del planeta.
Ambos títulos tendrán próximo estreno en España.