«The Nile Hilton Incident», del sueco Tarik Saleh, se alza con la Espiga de Oro

Miguel Anxo Fernández
Miguel Anxo Fernández VALLADOLID / E. LA VOZ

CULTURA

NACHO GALLEGO | efe

Premio como mejor corto español para «Matria», del realizador gallego Álvaro Gago

29 oct 2017 . Actualizado a las 05:46 h.

Ningún reparo a las dos grandes triunfadoras de la Seminci, en una de sus ediciones mejor redondeadas, que confirman a la cita pucelana entre los grandes festivales del panorama cinematográfico español, además del segundo más antiguo después de San Sebastián. Hubo coincidencia entre la crítica y el jurado internacional, formado por el director y guionista francés Brice Cauvin; Claire Dobbin, asesora de guion, montadora y actual presidenta del festival de Melbourne; Uberto Pasolini, fundador de la productora Red Wave Films; Ray Loriga, guionista y director de cine español; la productora gallega Emma Lustres, cofundadora de Vaca Films; y el periodista, guionista y director Santiago Tabernero.

La Espiga de Oro fue para el thriller The Nile Hilton Incident, coproducción de Suecia, Alemania, Dinamarca y Marruecos, del sueco Tarik Saleh, ganador también de los premios Ribera del Duero al mejor director y Miguel Delibes al guion. Ya galardonada en Sundance 2017 como mejor cinta extranjera, se centra en un oficial de la corrupta policía egipcia que investiga el asesinato de una mujer en el Nile Hilton de El Cairo, tomando como base el caso real del asesinato de la cantante libanesa Suzanne Tamin, en el 2009, para descubrir la implicación de la élite que gobierna el país. La Espiga de Plata fue para el neowestern The Rider, segundo largo de la productora, guionista y directora china afincada en Estados Unidos Chloé Zhao, que también obtuvo el Pilar Miró al mejor nuevo realizador -acaparó además el premio al mejor actor, para Brady Jandreau-. Una trama peculiar con mimbres próximos al documental o la no-ficción, recreando un asunto real y con protagonistas no profesionales, en torno a los sueños rotos de un joven talento del rodeo en la muy tradicional Dakota. Apasionado de los caballos desde niño, sufre un grave accidente que le impedirá volver a competir y a cabalgar... Obra de un lirismo insólito.

Por su parte, el premio a la mejor actriz recayó, exaequo, en Laetitia Dosch por Jeune Femme (Montparnasse Bienvenüe), ópera prima de la francesa Léonor Serraille, y en Agnieszka Mandat-Grabka, por Pokot [El rastro], de la polaca Agnieszka Holland. Mejor fotografía para Ágnes Pákózdi por la producción suiza Me Mzis Skivi Var Dedamicaze [Soy un rayo de sol en la Tierra]. Finalmente, el jurado concedió una mención especial a Marea humana [Human Flow], documental dirigido por el activista chino Ai Weiwei, que centra su mirada en el drama de los refugiados.

Cine iraní y palestino

En el apartado de cortometrajes, en la sección oficial, la Espiga de Oro fue para Negah [La mirada], de la iraní Farnoosh Samadi, y la de Plata para A Drowning Man [Un hombre se ahoga], obra del cineasta palestino danés afincado en Ámsterdam Mahdi Fleifel, mientras en la categoría de mejor corto europeo fue para Kapitalistis, del belga Pablo Muñoz Gómez. En la sección paralela Punto de Encuentro, entre los premiados estuvo el gallego Álvaro Gago, por Matria, elegido mejor corto español. Escrito y montado por Gago, se rodó en el Salnés -entre otros exteriores, en A Illa y Cambados- y se centra en una mujer trabajadora en una conservera y que, sin apenas trato con su marido, busca refugio en su hija y en su nieta. El premio supone también un reconocimiento para sus actores Francisca Iglesias Bouzón, Pilar Fragua, Ramón Martínez y Marta Resille, entre ellos. Finalmente, en la sección Tiempo de Historia, la cinta ganadora fue el documental La libertad del diablo, del mexicano Everardo González.