«El tercer asesinato»: Koreeda y la verdad (casi) imposible

CULTURA

06 nov 2017 . Actualizado a las 08:21 h.

No, no es una de juicios a lo Hollywood, aunque describa de modo muy didáctico cómo funciona la cosa judicial en Japón. A Hirokazu Koreeda no le mueve ningún fin didáctico en absoluto. Ocurre que en su guion hay un fulano al que juzgan por robo y asesinato, con el añadido de rociar con gasolina el cuerpo de la víctima. Y encima se declara culpable, lo que le acarreará una pena de muerte que acepta gustoso. El abogado al que adjudican el caso lo tendrá muy crudo, pero en la preparación de su defensa comenzará a encontrar indicios cuando menos preocupantes de que quizá el acusado mienta, o simplemente no lo cuente todo. Estamos entonces ante la búsqueda de la verdad, eso que para muchos es entelequia, para otros no existe como tal y al resto pues pregúntele usted… El tercer asesinato transpira cine de altura, tanto en su envoltorio formal -sobre todo la luz singular que aporta el fotógrafo Mikiya Takimoto, habitual colaborador del cineasta- como en su tempo narrativo, aunque pudiera parecer que su metraje vaya algo excedido.

Su estructura responde a una clara estrategia de reservar para el último tercio un colofón brillante, que se viene anticipando desde el inicio. Esa casi fusión que se produce entre acusado y abogado -por cierto, dos actores en trance-, tan felizmente resuelto en el locutorio de la prisión, como un juego de vidrios que a modo de espejo acaba (con)fundiendo ambos rostros: un mismo yo… El primero en su inquietante cambio de confesiones y el segundo en su obsesiva búsqueda de la verdad, ofuscación que el talentoso Koreeda contagia al patio de butacas. Es un thriller porque contiene mimbres comunes al género, pero no lo es porque se sale de lo común al trabajar emociones vinculadas al perdón, el remordimiento, la familia, el castigo, en fin, hasta llevarnos al inicio, la verdad esa quimera… Tampoco es para menos, el letrado acaba descubriendo que su defendido ya había cumplido pena de cárcel por otro crimen muchos años antes. Eso de que el cine se repite a sí mismo habrá que descartarlo. Koreeda ya lo hace.

«SANDO-ME NO SATSUJIN»

Japón, 2017.

Director: Hirokazu Koreeda.

Intérpretes: Masaharu Fukuyama, Koji Yakusho, Yuki Saito, Kotaro Yoshida, Yuki Saito, Izumi Matsuoka, Mikako Ichikawa.

Thriller.

124 minutos.