Verónica Forqué: «El cine no cuenta historias interesantes de mujeres de 60»

EFE GIJÓN

CULTURA

Verónica Forqué en una visita a A Coruña en 2011
Verónica Forqué en una visita a A Coruña en 2011 GUSTAVO RIVAS

La actriz, que recibe en el Jovellanos el Premio Nacho Martínez, ha abierto el desfile de invitados de la 55 edición del Festival Internacional de Cine de Gijón

13 dic 2021 . Actualizado a las 16:35 h.

La actriz Verónica Forqué, galardonada con el Premio Nacional de Cinematografía Nacho Martínez del Festival Internacional de Cine de Gijón, ha lamentado que el cine «no cuente historias interesantes de mujeres de sesenta años». En una rueda de prensa celebrada esta tarde antes de recoger el galardón en la gala inaugural del festival, la actriz ha dicho que está algo alejada del cine porque «no hay muchos papeles» para mujeres de su edad y por ello ha centrado su actividad en el teatro. «La mayor parte de las películas están escritas o dirigidas por hombres que prefieren las mujeres de 28 a las de 60 y yo lo comprendo porque a mi también me gustan los hombres más jóvenes», ha dicho. La actriz, que ha ganado cuatro premios Goya, ha destacado que «cuando las mujeres pasan de los cuarenta dejan de ser sexualmente atractivas para los hombres y entran en otra categoría». No obstante, ha reconocido que «la verdadera revolución del siglo XX ha sido la revolución feminista, aunque todavía queda mucho camino por recorrer en esta sociedad que se dice civilizada».

La interprete protagonista de Bajarse al Moro o La vida alegre, de Fernando Colomo, ha asegurado que cuando era niña «quería ser como Concha Velasco», a quien veía en los platós cuando su padre la llevaba a los rodajes. Forqué ha recordado la «ilusión» con la que acompañaba a su padre a los rodajes y la «admiración» que sentía y siente aún por Concha Velasco, a quien veía «siempre elegante y firme». En esa época, también coincidía con Velasco en la misa de los domingos, a las que su familia, que era laica, acudía para satisfacer el deseo de su hermano, que tuvo «una etapa en la que se le dio por ser beato».

Hija del director y productor José María Forqué y de la escritora Carmen Vázquez-Vigo, su vida a estado siempre vinculada al cine y al teatro, aunque en algún momento de su juventud pensó en estudiar medicina. Ha asegurado estar «satisfecha» con la elección del oficio de actriz porque le ha permitido vivir toda la vida de su trabajo, en «una profesión difícil porque hay muchos actores y no hay trabajo para todos».