Drexler vuelve: 7 claves antes del reencuentro (en sus propias palabras)

La Voz GIJÓN

CULTURA

Jorge Drexler
Jorge Drexler

El cantautor, que actúa el sábado en el Teatro de la Ciudad de la Cultura, se explaya sobre la gestación, los contenidos y las anécdotas de su décimotercer álbum, solo voz y guitarra

29 nov 2017 . Actualizado a las 12:02 h.

«Vuelvo a Gijón a cantar/ y el corazón se alza en vuelo:/ de ahí, mi tatarabuelo/ se lanzó a cruzar el mar./ Quizás me deba explicar:/ yo soy Jorge Drexler Prada,/ mi madre es de la camada/ de los Prada de Quirós,/ de Cienfuegos, y en mi voz/ llevo a Asturias dibujada». Con esos versos, Jorge Drexler tocaba la pasada semana el corazón de los asturianos publicando en su perfil de Facebook y poema que era a la vez homenaje a sus antepasados asturianos y anuncio de su inminente concierto en Laboral. Será el sábado, 2 de diciembre, a las 21,00 horas, cuando, en el Teatro de la Ciudad de la Cultura, el cantautor uruguayo se reencuentre con sus paisanos ancestrales con su décimotercer álbum bajo el brazo: un Salvavidas de hielo sorprendente en el que la voz Drexler se rodea de todos los sonidos que humanamente ha sido capaz de exprimir el músico de su guitarra, y nada más que de su guitarra a base de ingenio, aporreo y tecnología dirigal.

Salvavidas de hielo aparece después de que Bailar en la Cueva se cubriese de gloria con dos Grammy Latinos -Grabación del Año y Mejor Álbum de Cantautor-, una nominación a un Grammy Awards -Mejor Disco de Rock Latino, Urbano o Alternativo-, añadiendo nuevas medallas a un palmarés donde brilla aquel Oscar de 2005 a la Mejor Canción Original por Al otro lado del río y el Goya a la Mejor Canción Original por Que el soneto nos tome por sorpresa en 2011.

1. El título.

«El título del álbum alude a aquellas cosas que, aunque sabemos que son efímeras, nos regalan pequeños estados de gracia; nos mantienen a flote, a salvo de zozobras, por un rato. Es una oda a lo efímero, de hecho. Una manera de valorar las alegrías intermitentes de la vida. También elegí ese título porque me gustan las paradojas: un salvavidas que contiene su propia disolución. Agua flotando sobre agua. Un único elemento en el título, así como el disco tiene a la guitarra como único elemento sonoro y al bolígrafo BIC azul como único elemento gráfico. Salvavidas de hielo fue al principio el título de un poema, luego escribí la canción a partir de esa idea y finalmente me gustó que ese contrasentido, ese juego con las palabras, fuera el título del álbum».

2. Un lanzamiento interactivo y en red

«Las redes sociales son herramientas y al igual que en la música a mi me gusta experimentar con toda la paleta de posibilidades que tenga a mi alcance. Desde la primera vez que hice un Facebook Live por ejemplo, me di cuenta que me gustaba ese tipo de inmediatez espontánea. Ese estar solo y estar acompañado a la vez. Me gustó la comunicación y el desafío de esa exposición, porque en un concierto uno cuenta con las armas del espectáculo: luces, sonido, distancia con el público, etc. En un LIVE -en mi opinión- importa mucho más la comunicación que la excelencia técnica. El sonido y la imagen son los que da un teléfono móvil. La cámara debe estar cerca para que se escuche y todo queda grabado, con lo cual uno está más expuesto que en un escenario. Lo hago, sinceramente, porque me gustó cuando lo probé y porque está demostrando ser una muy efectiva herramienta de trabajo. Intento que el LIVE sea un fin en sí mismo, no la retransmisión de un concierto. Para mí, ambos son experiencias muy diferentes y complementarias.

Organicé la salida del disco junto con mi discográfica, en una serie de estos LIVES en los que iba presentando una nueva canción cada dos o tres semanas, por la razón de que en este mundo tan disperso y de tantos estímulos, en el que cada vez es más difícil abstraerse del bombardeo de información, me parece que ir entregando de a una las canciones te da la posibilidad de “paladearlas”, de profundizar en cada una, de cantarlas y dejarlas decantar.

Para quienes escribimos las canciones, - que pensamos que cada una es un mundo- es muy lindo ver como la audiencia se detiene tres semanas para ver cada detalle de la canción que se le ofrece. Este es un mundo de velocidad: paladear es un lujo y a la vez una necesidad, en mi opinión».

3. Colaboradores de lujo 

«La verdad es que tuve mucha suerte de que estas tres talentosísimas amigas -Natalia Lafourcade, Julieta Venegas y Mon Laferte- estuvieran en Ciudad de México mientras estábamos ahí grabando parte del disco. Y fueron muy generosas, porque las tres estaban en medio de muchísimos viajes y trabajo y se acercaron con todo su cariño al estudio a grabar conmigo. Son tres fuerzas de la naturaleza, la verdad, cada una a su manera. Son además tres compositoras inteligentes, fuertes y dueñas del rumbo de sus trabajos.

Cada una con su personalidad llevó a cada canción en la que participó a lugares a los que yo no hubiera podido llegar solo. Esa es la razón por la que uno invita alguien a participar en un disco: para crecer humana y artísticamente. Lo mismo me pasó con otros músicos mexicanos geniales aunque menos conocidos que ellas, que enriquecieron el color del disco: el gran compositor de su generación: el sinaloense David Aguilar (co-autor de Abracadabras y uno de mis artistas favoritos en castellano), el increíble Joel Cruz Castellanos de Los Cojolites que trajo todo el sonido Jarocho de Veracruz con sus leonas y jaranas y los sorprendentes Ampersan un dúo muy joven y talentoso.

4. Por qué solo guitarras

«Todos los sonidos del disco provienen exclusivamente de la voz y la guitarra. Todos los ritmos de base que se escuchan están hechos percutiendo las diferentes guitarras: con mazas, escobillas, manos, baquetas, palillos chinos y todo lo que se les pueda ocurrir que sirve para extraer sonido de las cajas, mangos y clavijeros del instrumento. Quería por una parte trabajar simbólicamente con las herramientas tradicionales de la canción de autor: la guitarra y la voz, pero tratadas de manera no tradicional.

El compositor ruso Igor Stravinsky decía “cuanto más me limito, más me libero” y esa máxima fue el leitmotiv del disco: limitar las fuentes de sonido para así expandir las posibilidades sonoras de un instrumento mediante su exploración acústica minuciosa. Desde hace más de 40 años, la guitarra es mi compañera de aventuras musicales, pero puedo decir que hay sonoridades de ella que recién conocí en este disco. De esa forma el disco funciona también como un homenaje a la relación que tengo con las seis cuerdas, (las mismas que aparecen en laportada del disco)».

5. El arte del álbum (y de los sencillos)

«Todo el arte del disco, la cartelera de la gira y los lyric videos de cada canción, fueron hechos por una artista plástica muy joven de Almansa, que vive en Valencia: la maravillosa Nuria Riaza. (www.nuriariaza.com). La encontré en internet, buscando artistas plásticos que usaran solamente bolígrafo azul para sus dibujos. Quería que, al igual que el disco tiene un sólo elemento musical que es la guitarra, el diseño tuviera un solo elemento visual. La contactamos y además de su enorme talento, encontramos una persona conuna entrega y una capacidad de trabajo asombrosos».

6. Lo que hay en el álbum (y lo que se puede poner en él)

«Me importa además de lo que se lleven, lo que traigan a las canciones. Las canciones son como esporas. Su vida está latente hasta que alguien las escucha y las recrea. Las que yo escribo están sin terminar, se completan con la experiencia personal del escucha. Hay tantas versiones de una canción como escuchas».

7. Una grabación en «Movimiento»

«Estando en ciudad de México, una mañana cuando leíamos la prensa en el desayuno, vi la noticia en la cual se contaba que una muchacha de la etnia Tarahumara había ganado una ultramaratón (¡50 km!) corriendo con su falda y sus guaraches (sandalias de cuero) tradicionales. Sin preparación específica ni equipación deportiva de ningún tipo, como suelen correr los Tarahumaras. En esos días estábamos grabando la canción Movimiento y me emocionó mucho la historia de Lorena Ramírez (ese era su nombre). Me pareció que sería una manera increíble de resaltar el sentido de la canción. A través del director mexicano Lorenzo Hagerman la contactamos! Y Lorenzo se fue a la Sierra Tarahumara a filmarla corriendo…y Lorena ahora es parte del audiovisual de la canción! Imagínense el honor y el privilegio…»