El episodio VIII de Star Wars y el secreto del destino de «Los últimos jedi»

CULTURA

Jonathan Olley

Tras el paréntesis de «Rogue One», Disney estrena el día 16 la segunda entrega de la tercera trilogía de «Star Wars», con Rey y Luke Skywalker como estrellas de la película más esperada del año

01 dic 2017 . Actualizado a las 17:51 h.

Al borde de un acantilado, la joven heroína miró, implorante, al viejo guerrero, extendió su brazo y le ofreció su sable de luz. Él, muy solemne, le devolvió la mirada. Y la música cambió: sonaron las primeras notas de una de las melodías más famosas de todos los tiempos. Y aparecieron los títulos de crédito. Así terminaba El despertar de la fuerza, el episodio VII de Star Wars, sin una sola palabra de Luke Skywalker, y con un montón de enigmas por resolver.

 Aquella película, dirigida por J. J. Abrams (Star Trek, Perdidos), y estrenada en diciembre del 2015, arrasó en taquilla, satisfizo las infinitas ansias de nostalgia de los hijos del baby boom -los que vibraron con las películas originales en los 70 y los 80- y atrajo a una nueva generación, los millennials, al enorme universo galáctico creado por George Lucas.

 El cineasta californiano ya no llevaba las riendas. Había vendido los derechos de la obra de su vida a Disney en el 2012. Y el gigante del entretenimiento no tardó en poner en marcha una nueva trilogía que completara la muy shakesperiana historia de la familia Skywalker y que contara con los actores que encarnaron a los protagonistas de La guerra de las galaxias, El imperio contraataca y El retorno del Jedi: Mark Hamill, Carrie Fisher y Harrison Ford. También empezó a preparar una batería de películas complementarias como Rogue One, que llenó a finales del 2016 el hueco de dos años que iba a haber entre el filme de Abrams y el esperadísimo episodio VIII, que se estrena en España el día 15 y llega rodeado de mucha expectación y, por designio de Disney, de cierto halo de misterio.

Es poco lo que se sabe a ciencia cierta de Los últimos jedi. Continúa la acción narrada en El despertar de la fuerza. La Resistencia (los buenos, dirigidos por la mítica Leia Organa) lucha de forma desesperada contra la Primera Orden (los malos, herederos del tenebroso imperio galáctico). En el primer bando militan la mítica princesa Leia (con la malograda Carrie Fisher en su último papel), el piloto Poe Dameron (Oscar Isaac), el desertor Finn (John Boyega), el wookie Chewbacca (Peter Mayhew) y los robots C3-PO, R2D2 y BB-8, entre otros personajes. Ya no cuentan con la ayuda de uno de los héroes clásicos del universo Star Wars, el contrabandista Han Solo (Harrison Ford), pero sí con el caballero jedi Luke Skywalker (Mark Hamill) y su presunta aprendiz, la enigmática y poderosa Rey (Daisy Ridley).

 Las riendas del lado oscuro las vuelve a llevar el líder supremo Snoke. Un personaje que solo apareció en el Episodio VII como un holograma y del que apenas se sabe nada: ¿tiene alguna relación con el antiguo emperador? ¿Cuáles son sus poderes? ¿Cómo atrajo al lado tenebroso de la fuerza a Kylo Ren, el hijo de Han Solo y la princesa Leia, nieto de Darth Vader?

Desde Disney, a través de los tráileres exhibidos, han jugado con la ambigüedad del personaje que interpreta Adam Driver, el principal antagonista de El despertar de la fuerza. ¿Es malvado al cien por cien o aún puede redimirse? ¿Cuál fue su papel en el exilio de Luke Skywalker? ¿Tiene algún tipo de relación con Rey?

Dudas, preguntas, cuestiones, enigmas... Hasta el título original en inglés de la película de Rian Johnson, The last jedi, dio lugar a elucubraciones. ¿Se refería a un solo personaje o a varios? ¿Hablaba del hombre que destruyó la primera Estrella de la Muerte? ¿De la enigmática protagonista del episodio 7? ¿De algún personaje nuevo? La traducción, en plural, despejó gran parte de la incógnita. Y el propio director confirmó, tiempo después, que «el corazón» de la película son Luke y Rey y que la evolución de su relación -¿maestro y aprendiz?- es «esencial».

Para muchos seguidores de la saga, hay otra cuestión aún más fundamental: saber quién es Rey, averiguar quiénes son o fueron sus padres, conocer por qué la dejaron sola cuando era niña en un planeta remoto o determinar de dónde vienen sus inmensos poderes. Hay teorías de todo tipo: la más repetida, la que la convierte en parte de la familia Skywalker; otra, más enrevesada, la afilia con el antiguo emperador Palpatine; la tercera la vincula con el antiguo maestro jedi Obi Wan Kenobi; y hay muchas más, tanto lógicas como descabelladas, pero Disney guarda el secreto. ¿Lo desvelará en esta película?

Muchos guiños

El despertar de la fuerza fue un éxito en taquilla y gustó mucho al público en general, pero también recibió críticas. No pocas voces cuestionaron a J. J. Abrams por hacer un filme demasiado parecido al que en 1977 provocó un terremoto en la industria del cine. Nadie le reprochaba el haber invocado el espíritu aventurero de La guerra de las galaxias y el haber incluido numerosos guiños, pero sí el haber calcado ciertas cosas de su argumento y de su estructura, como la muerte de un personaje emblemático o alguna batalla espacial. Ese fantasma perseguirá al cineasta neoyorquino cuando empiece a rodar el Episodio IX, la última película de esta trilogía. Y otro espectro diferente, que tal vez proyecta una sombra más alargada, persigue ya a Rian Johnson y a Los últimos jedi, el de las comparaciones con la que tal vez es el mejor filme de Star Wars de todos los tiempos, El imperio contraataca.

 Aquella cinta de final agridulce y sorprendente giro argumental (el inolvidable «yo soy tu padre»), dirigida por Irvin Keshner, fue bendecido por la crítica y tenía un tono más oscuro que el resto de los de la trilogía original. Si no mienten los tráileres publicados (siempre conviene desconfiar), el Episodio VIII será su heredero.

«Ha llegado el momento de que los jedi se acaben». La voz de Luke Skywalker pronunció esta frase «terrible» (según el propio Rian Johnson) al final del primer avance oficial de la película, el mismo en el que el héroe sugiere que hay que ir más allá del pulso luz-oscuridad.

En ese tráiler y en el que vio la luz en septiembre se vieron escenas espectaculares, pero también se insinuaron muchas cosas dramáticas, casi trágicas: fracasos, frustraciones, traiciones, una caída al lado oscuro... Se puso el acento en la responsabilidad de manejar poderes inmensos («la fuerza») y se escuchan palabras y expresiones tan grandilocuentes como «destino», «poder indómito», «para que el pasado muera, mátalo» o «solo había visto esta fuerza pura una vez y no me asustó lo suficiente». ¿Quieren más pistas del posible tono sombrío de Los últimos...? Pues ahí va una más: el logo incluye las letras Star Wars en rojo sangre.

David James

Salvo sorpresa mayúscula, habrá que prepararse para un final abierto y agridulce que deje todo preparado para un épico triunfo de los buenos en el Episodio IX. Nadie duda de que la película de Johnson, un cineasta reputado que también dirigió episodios de la serie Breaking Bad, será un éxito comercial. ¿Conseguirá también el aplauso unánime de la crítica y el cariño popular? De momento tenemos un indicio: han encargado una nueva trilogía al director de Los últimos jedi. Saldremos de dudas pronto, cuando suene la maravillosa música del maestro John Williams y leamos en la gran pantalla: «Hace mucho tiempo, en una galaxia muy lejana...».

 Carrie Fischer, último adiós 

La inolvidable princesa Leia de la trilogía original es ahora general y líder de la Resistencia contra la Primera Orden. Los últimos jedi es el último papel de Carrie Fisher. La actriz falleció hace casi un año de forma inesperada, por una apnea del sueño, cuando ya había concluido su participación. Han descartado incluirla de forma digital en el «Episodio IX». ¿Morirá su personaje ahora?