Ángel González, diez años de un clásico contemporáneo

Pablo Batalla Cueto REDACCIÓN

CULTURA

El poeta Ángel González
El poeta Ángel González

Poetas y críticos asturianos ponderan el legado del vate ovetense, «de talla indiscutible», de cuya muerte se cumple hoy una década

12 ene 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

«Para que yo me llame Ángel González, fue necesario un ancho espacio y un largo tiempo»: así comienza uno de los más famosos poemas de quien fuera uno de los grandes de la Generación del 50, el ovetense Ángel González. De su muerte se cumple ahora un decenio, un lapso que ya es en cierta medida un «largo tiempo» que permite contemplar su obra y su legado con la suficiente perspectiva, y someterlos al juicio implacable de la historia. ¿Resistiría González ese juicio? Al decir de tres poetas y críticos literarios asturianos ?Ricardo Labra, Xuan Bello, Jordi Doce y José Luis García Martín?, parece que sí.

Tal es, desde luego, la opinión del langreano Ricardo Labra, filólogo y poeta y experto en la obra del autor asturiano, que inició su bibliografía en 1956 con ‘Áspero mundo’. González es ya para él «un clásico contemporáneo; uno de esos poetas de talla indiscutible y de referencia a los que es obligado conocer y que, se escriba como él o no, dejan huella profunda entre quienes comienzan a escribir poesía, al nivel de Juan Ramón Jiménez, de Antonio Machado o de los poetas del 27». La literatura, opina Labra, «es un palimpsesto, e incluso autores que hacen otras tentativas llevan implícita la huella de esos grandes autores que transformaron la literatura de nuestro país. ¿Quién puede escribir poesía hoy en día sin conocer a Alberti, a Lorca, a Guillén…? Pues con Ángel González ya sucede lo mismo: su obra es fundamental, y además es inagotable».

Idéntica valoración encomiástica de la figura de Ángel González hace el poeta y escritor tinetense Xuan Bello, buen conocedor también la obra angelgonzaliana y para quien la importancia del legado de González estriba sobre todo en haber sido, entre cuantos grandes poetas defendieron y ejercieron una «poética del realismo» ?un modo de hacer poesía «que empieza con Meléndez Valdés en el siglo XVII y que alcanza momentos altísimos en la figura de Antonio Machado», explica? quien «intelectualmente mejor la defendió». En opinión de Bello, «el gran legado de González para la hispanidad es ese don de la claridad no entendida como divulgación o falta de esfuerzo en el concepto, sino como vocación de decir las cosas claramente por complicadas que sean».