«El hilo invisible», de amor y pasión entre telas

CULTURA

27 feb 2018 . Actualizado a las 07:57 h.

Puede que Paul Thomas Anderson ignore el significado de la palabra humildad -muy en desuso en un universo audiovisual saturado de fatuos e indocumentados-, pero reconozcamos que su cine no deja indiferente, para bien, y qué suerte para quienes ocupamos la butaca. El hilo invisible, más allá del tan desgarbado como magnético Daniel Day-Lewis en otro asombroso registro que a saber -y sería una sorpresa- si le vale su cuarto óscar, es una magistral lección de personajes, tres, que crecen con la trama, dotados de una extraña fuerza camino de un desenlace cuidadosamente elaborado desde la primera escena. De hecho, se podría afirmar que son dos películas en una, en consonancia con la evolución emocional de la protagonista. Estamos en Londres, son los primeros años cincuenta del pasado siglo, y entramos en la casa victoriana de un cotizado modisto que, con su hermana en tareas de gestión, viste a la clase alta, aristocracia incluida. Desde el primer momento sabemos de las rarezas de este genio solitario que impone el silencio a su entorno como mejor fórmula para la inspiración. Un fulano atormentado por el recuerdo de una madre protectora. Hasta que conoce a una camarera de hotel, a la que propone ser su modelo. Es a partir de ahí, cuando un cuerpo extraño procedente del exterior, interfiere en ese mundo con el lógico desasosiego. Anderson, que además de guionista, asume la fotografía, nos propone una disección de sentimientos, a veces encontrados, en los que aguja, hilo, y el propio corte, nos acompañan con fascinante atractivo. La secuencia del desfile de moda en la propia casa, la tensa lucha por el control del modisto por parte de su propia hermana y del recién llegado, son recompensas que agradecemos como también la penumbrosa luz que progresa a medida que vamos a la conclusión de la trama. Los poco más de dos mil caracteres de esta crítica se antojan insuficientes para transmitir tanta conmoción, pero puede que no sea filme para repetir al día siguiente, aunque meses después habremos confirmado su condición de orfebrería audiovisual, de cine excelso.

«EL HILO INVISIBLE»

EE. UU., 2018.

Director: Paul Thomas Anderson.

Intérpretes: Daniel Day-Lewis, Vicky Krieps, Lesley Manville, Richard Graham, Bern Collaco, Jane Perry, Pip Phillips, Camilla Rutheford.

Drama.

130 minutos.