«Que su ejemplo luchador y su obra perduren como el mejor homenaje»

El arte y la cultura asturianos reciben con pesadumbre la noticia de la muerte del artista, docente y activista, al que se dará el último adiós el jueves a las 19 en el Tanatorio de Cabueñes

Alejandro Mieres, ante uno de sus retratos de primera etapa
Alejandro Mieres, ante uno de sus retratos de primera etapa

Gijón

«Que su ejemplo luchador y su obra perduren como el mejor homenaje». Es el deseo con el que se cierra el comunicado que ayer hizo pública la Asociación de Artistas Visuales de Asturias (AAVA) tras conocer la muerte de quien fuera su primer presidente y uno de sus miembros más activos, el pintor Alejandro Mieres. Y son palabras que resumen, junto al pesar, el sentir del arte y la cultura asturianos tras el fallecimiento del artista, docente y activista palentino afincado en Gijón, que será objeto de un acto de despedida mañana en el Tanatorio de Cabueñes mañana, jueves, a las 19 horas. 

Por boca de su presidenta y sucesora del Mieres, la artista Consuelo Vallina, sus compañeros elogian una obra «innovadora y fiel a unas líneas de investigación herederas de la modernidad», su activismo que cuajó en «la iniciativa a favor de las artes que caracterizó su trayectoria» con la creación de colectivos como Astur 71 y Arte en Asturias o la propia AAVA y su labor docente como  «maestro de muchas generaciones de alumnos en su academia así como en el Instituto Jovellanos». «Mieres fue para nosotros los artistas  ese impulso que hacía falta tantas veces con determinación y tenacidad en una región donde es tan difícil realizarse en el mundo del arte».

También el viceconsejero de Cultura y Deporte del Gobierno del Principado, Vicente Domínguez, ha manifestado su pesar por el fallecimiento de Mieres, «un artista de una relevancia indiscutible no sólo para el arte asturiano, sino también para el arte español contemporáneos, sin olvidar su larga y muy apreciada faceta docente, un maestro y un referente, en definitiva, de los artistas asturianos de las últimas décadas».

El viceconsejero recupera «como un buen recuerdo reciente en estos momentos de pesar» a la retrospectiva de su obra que organizó la Consejería de Educación y Cultura en el Museo Barjola del Principado de Asturias en septiembre de 2016, «precisamente pocos días antes de recibir la Medalla de Asturias, y en la que diálogo con su amigo Antonio Gamoneda de la naturaleza de su trabajo y de su particular concepto del arte».

Para Alfonso Palacio, historiador del arte y director del Museo de Bellas Artes de Asturias, Mieres fue «un creador con una fuerte conciencia profesional, social y política y pedagógica», el «ejemplo perfecto de artista que sale de su torre de marfil y que aglutina a otros artistas». En términos de su aportación a la plástica, Palacio lo califica como «nuestro gran pintor del monocromo, uno de los dos grandes paradigmas del arte contemporáneo, según Rosalind Krauss», y destaca el modo en el que Mieres forjó «una fórmula rica, muy interesante y personal, que creó, desarrolló y profundizó». «Consiguió un estilo personal, esa forma de trabajar el óleo magro que rizaba y peinaba en unas zonas, aplanando con la espátula en otras, en una tensión que se resolvía en un equilibrio perfecto que utilizaba también los desniveles de los soportes». Sus cuadros más característicos reúnen, para Palacio, una combinacion de «arte óptico, vibración luminosa, temblor en los surcos de la pintura y fulgor en las superficies brillantes» que hace inconfundible su obra.

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