«Queremos ser reconocibles, pero con libertad para jugar y experimentar»

El joven quinteto maliayo-gijonés inicia el sábado en la sala Memphis de Gijón la gira de presentación de su primer álbum, «Singularity», producido por Igor Paskual

«Singularity», el primer sencillo del álbum de debut de Staytons

La sala Memphis de Gijón será el punto de partida, el próximo sábado, de la gira de presentación de Singularity, el álbum de debut de Staytons, un joven grupo maliayo-gijonés que apuesta en su primer disco por un abanico de registros e influencias abordado con sorprendente madurez y elegancia. Seguirán los conciertos en La Salvaje de Oviedo (15 de junio), el Festival Metrópoli, de nuevo en Gijón (1 de julio), el Ateneo Obrero de Villaviciosa (20 de julio) y el Festival Long Board de Salinas (28 de julio). El quinteto formado por Juanvi Cabo Stroup (voz, guitarra rítmica, teclados), Alejandro Sariego Venta, 'Venti' (guitarra solista, coros), Dani Valdés Figaredo (batería, percusión), Andrés Ribera Garrido (bajo, coros) y Luis Ángel Sánchez Sánchez (trompeta, percusión) ha rematado con Singularity su período de gestación, trabajaando bajo la producción de Ígor Paskual en un álbum que han registrado en los ovetenses estudios Distrito Federal. La grabación era el premio del XXXIII Concurso de Maquetas del Instituto Asturiano de la Juventud, después de quedar segundos en el XX Concurso de Rock Ciudad de Oviedo 'Alejandro Blanco Espina' (2017) y haberse llevado el X Concurso de Maquetas del Cislan. Cantan en inglés de libro, son capaces de componer con mimbres clásicos, incluyen una trompeta en la formación y, con la carismática voz de Juanvi en primer plano, dejan traslucir sin complejos referencias que van desde Red Hot Chili Peppers, Franz Ferdinand o Arctic Monkeys hasta el pop-rock, el funk o el rock adulto con toques de jazz

-¿Una miniautobiografía de Staytons para 'dummies'?

-El grupo surge en dos focos. En Villaviciosa,el guitarrista y yo ponemos el germen, y cuando voy a estudiar en el Consevatorio de GIjón entramos en contacto con el trompeta y el bajista. Nuestro primer concierto, aunque sin trompeta y bajista fue en enero de 2016. El batería viene del entorno de bandas de gaitas, tira hacia el folk, y el guitarrista es más bluesman. Fuimos avanzando poco a poco, Nos pesentamos al Oviedo Rock una primera vez, pero estábamos aún bastante verdes. El pasado año nos volvimos a presentar ya con trompeta y un par de conciertos a las espaldas y nos sorprendió pasar y quedar segundos… Luego vino el premio del CIsla y el Concurso de Maquetas de Instituto de la Juventud y Cadena Ser que nos dio la oportunidad de grabar el disco.

-Sorprende la madurez de las composiciones. ¿Cómo trabajáis?

-La composición, en su principio de enlazar un par de acordes, montar estructuras -el modelo Lennon-McCartney, vamos- somos Venti y yo. A partir de ahí, en los ensayos va sumando el resto del grupo, y yo creo que lo que da el brillo y la personalidad a las canciones es toda esa aportación del resto de los integrantes: el color más jazz, el toque más blues…

-Si quisiera localizar las referencias que dejáis ver tendría que Ir a discos muy distintos, pero también a géneros muy distintos. ¿De dónde esa paleta musical tan extensa?

-Somos como esponjas, y todos venimos además de hogares muy musicales. No es que uno de nosotros sea el que aporte toda la influencia: hay un poco de aquí y un poco de allá. En los arreglos nos ayuda la formación clásica para poner los tonos en su sitio. Y, claro, la producción de Igor Paskual.

-¿Qué ha aportado Igor al sonido de Singularity? ¿Qué habéis aprendido de un músico de su experiencia?

-El trabajo más importante que hizo Igor fue concretar el sonido en cada canción y, siempre de una manera muy dialéctica, intentando sacar brillo a todos los temas donde él sabía que podían dar más de los que nosotros estábamos sacando de ellos. Trabajamos mucho las voces.

-Otra sorpresa es tu seguridad como cantante. ¿También de conservatorio?

-Yo estudio piano, no he ido a clases de guitarra ni de canto. Me ayuda el hecho de que el piano sea un instrumento muy fácil y agradecido a la hora de combinarlo con el canto… Está afinado, tiene mucha variedad de canciones para adaptar y cantar a la vez. Sale solo. Sí que me gusta el misterio que me da la guitarra al no conocerla académicamente, ahí te mueves por la experimentacion y es más atractivo para sacar algunos sonidos nuevos que igual ignorarías con una formación más académica. Pero no, no estudio canto.

-¿Qué voces tienes en la cabeza a la hora de cantar, saltando como lo haces del crooner al pop o del falsete funky?

-Además de las voces de la música negra que se notan en los falsetes o la voz un poco más rota, he escuchado mucho las voces de Queen y en plan crooner a Harry Connick Jr. Y Billy Joel. Me encanta Billy Joel.

-¿Y esas armonías vocales, tan trabajadas?.

-Eso fue un gran impulso que nos dio Igor. Nos animó muchísimo a meter colores con la voz. Puedes tener muchos instrumentos, pero no hay nada que levante un estribillo como la voz humana.

-¿Cómo encaráis los directos?

-De la forma más fiel posible al disco y a lo que somos. Creemos que las canciones son distintas al convivir en el espacio del disco o con la gente, en directo. Estamos aplicandos cambios de instrumentación, de estructura, de sonoridad… Tenemos que averiguar qué es lo que tiene más peso en cada canción para llevarla al escenario y al mismo tiempo que sea reconocible respecto al disco, aunque teniendo su valor independiente y se sostenga solo.

-¿Y la puesta en escena, la actitud, la indumentaria, que cuidáis mucho en fotos promocionales o vídeos?

-Intentamos crear un… rollo. Es la forma más coloquial pero también la más clara de decirlo. Escogimos el blanco y negro porque dan cierta elegancia, no distraen a la hora de estar en el escenario, ayudan a concentrarse en los sonidos que salen de los instrumentos. Tiene cierto aire de elegancia, pero también de juventud.

-Algunos conciertos ya tochos, como en del Metrópoli...

-Tenemos ganas de esa actuación, de la de Salinas, siempre quise llevar algún proyecto… Estamos tocando todo que podemos y lo mejor que podemos. Ahora toca recorrer Asturias presentando el proyecto y haciéndonos nuestro huequito en la música asturiana.

-Singularity tiene bastante de menú degustación. ¿Por cuál de las vías que se abren en el álbum pensáis seguir? ¿O seguiréis con el mismo eclecticismo?

-La variedad en un grupo es algo atractivo, pero también puede ser peligrosa en el sentido de que no seas tan reconocible como los Peppers o Arctic Monkeys… Queremos conseguir lo que consiguen esos grupos: ser ellos mismos, ser reconocibles siempre, pero tener la libertad de jugar y experimentar con lo que nos pida la creatividad de cada momento. Hay algunas canciones que son más representativas de ese sonido, y otras que son más circunstanciales. Queremos ir en la dirección de las primeras.

 -¿Qué canciones?

-Singularity, Funeral Home, Eventide…

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«Queremos ser reconocibles, pero con libertad para jugar y experimentar»