Ian Whyte: «Al final, el espectador de quien se acuerda es de los malos»

El actor galés ha interpretado a cuatro personajes distintos en la serie «Juego de tronos»


redacción / la voz

El galés Ian Whyte (Bangor, 1971) se había retirado como baloncestista profesional cuando recibió una llamada para invitarlo a una prueba fílmica. Alien vs Predator, en el 2004, fue el inicio de una segunda carrera como actor, en el cine, donde ha trabajado con Ridley Scott (Prometeus), y la televisión, medio en el que destacan sus diversos personajes en Juego de tronos. Whyte pasó por el Festival Metrópoli de Gijón para hablar de sus interpretaciones.

-Como caminante blanco ya aparecía en el primer episodio...

-Sí, en el primero de todos. Los guardianes de la noche se encuentran por primera vez con los caminantes blancos. Me parece que fue hace muchísimo tiempo.

-Ha podido dar vida no a uno, sino a varios personajes.

-Es un privilegio y un honor que te pidan que hagas varios papeles. Nadie está más contento que yo a la hora de volver e interpretar a diferentes personajes, es una oportunidad de explorar mi versatilidad.

-Todos malos...

-Sí, así es.

-Aunque ya sabemos que ni todos los malos lo son tanto ni tampoco los buenos son santos.

-Exacto. Pero, al final, el espectador de quien se acuerda es de los malos.

-Cuando apareció en aquel primer episodio, ¿podían prever en lo que ha acabado por convertirse «Juego de tronos»?

-No, para nada. En aquellos primeros días me leí alguno de los libros, pero no vi nada de la serie hasta que hubieron pasado cuatro años. Coincidió con el nacimiento de mi hijo. Pasaron cuatro años hasta que mi mujer y yo nos sentamos y nos pusimos a verla. Fue empezar el primer episodio y nos vimos las cuatro primeras temporadas del tirón, en menos de un mes [ríe]. No habría podido prever lo importante y lo popular en que se ha convertido.

-¿Y dónde está el secreto?

-Creo que es lo bien escrito que está. Las descripciones son tan vívidas y completas, la escritura es tan valiente. Cuando matas a todos tus héroes con la misma regularidad que George R. R. Martin, ¡es que eres un escritor de lo más valiente! [ríe].

-¿Es duro un día de rodaje?

-Sí, es duro, pero no importa, porque sabes que el resultado va a ser fantástico.

-Habrá quien crea que es pan comido y que luego todo son efectos digitales.

-¡Qué va! Puedo dejar bien claro que no es así en absoluto. El vestuario es muy real y los trajes pesan un montón.

-¿Algún momento especial?

-Lo más divertido han sido los gigantes, especialmente Wun Wun, ya que es la primera vez que vemos a estas criaturas exhibir un nivel de humanidad del que no los creíamos capaces. Y las escenas de batallas están a un altísimo nivel de acción.

-¿Estará en la última temporada?

-No, es altamente improbable.

-Iba a preguntarle por las sensaciones de verse ante el final...

-Han sido ocho años de mi vida. Ha sido un gran placer.

-¿Y cómo se trabaja con un director como Ridley Scott?

-Oh, es fantástico. Es genial poder trabajar con alguien que cuida hasta el último detalle. No te das cuenta de que te está dirigiendo. Es un caballero y un artista.

-¿Echa de menos su anterior vida como deportista?

-No. Acabo de empezar a entrenar a niños pequeños, de forma voluntaria. Mi hijo está empezando a interesarse por el baloncesto. Le gustan el fútbol, el críquet, el rugbi y también el baloncesto. No quiero entrenarlo ni que se sienta obligado, pero es divertido hacerlo como voluntario.

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