Macarena Gómez: «Soy muy caprichosa, consigo siempre lo que quiero»

Es muy intuitiva, no le teme al número 13 y es capaz de hacer cualquier cosa por rodar una buena película, hasta pasarse dos horas debajo del agua. La última es «Entre las estrellas», y promete ser todo un taquillazo. Pero su mejor papel es el de madre: «Soy muchísimo más feliz desde que tengo a mi hijo»


La actriz no para quieta, le da igual un corto, un largo, que una serie de éxito. Su pasión es interpretar papeles, y año tras año sigue cumpliendo su sueño. Su última película es Entre las estrellas, que se estrena el 31 de agosto. En YES nos vamos hasta el firmamento por ella.

­-En la película hemos visto que aparecías y volvías a aparecer para que no se olvidaran de ti... ¿Cómo eres cuando echas de menos?

-He de confesar que soy una persona que echo de menos todos los días, por cuestiones laborales llevo muchos años sin vivir con mis padres y también vivo lejos de mi marido. Mi estilo de vida es a distancia con las personas que quiero. Aunque ya me he acostumbrado a tener una relación a distancia, llega un momento que lo que para otra persona sería inconcebible, para mí es mi día a día. Ocupo mucho mi tiempo trabajando para no tener que pensar en eso. Estoy p´ arriba y p´ abajo todos los días con el tren, mi hijo se conoce todos los trayectos de Renfe en España.

­-¿Cómo te viste con el pelo blanco?

-Pues me gustaba muchísimo pero fue una locura. Yo tenía el pelo largo y castaño, y me hice una decoloración bastante agresiva. ¡Pero yo por Zoe lo que quiera! Me dijo que no podíamos conseguir una peluca, así que le dije que me lo cambiaba. Lo malo ha venido después, llevo un año con prótesis y extensiones porque me hizo polvo el pelo, ahora me lo he saneado, pero si me volvieran a pedir que me lo tiñera, lo volvería a hacer. Voy a la aventura.

­-¿Crees que el futuro está escrito en las estrellas?

-¡Ay que pregunta más bonita! A lo mejor en las estrellas está nuestro pasado.

­-¿Eres muy intuitiva?

-Sí, mucho, y creo que las mujeres lo somos mucho más que los hombres. Además es una de mis grandes virtudes, algunos directores quieren trabajar conmigo por eso, porque cuando creo personajes la intuición me pide hacerlo de una manera, y aunque ellos tuvieran otra percepción del personaje, se terminan dando cuenta de que el modo que tengo yo de darle forma es el que mejor acaba quedando.

­-¿Y por qué siempre eliges el número 13?

-Pues era el número que me tocaba siempre en el cole, los de la letra ‘G ‘ caíamos por esos números. Y durante muchos años también he vivido en portales o casas números 13. Me gusta mucho. No soy nada supersticiosa eh, soy superpragmática, eso no va conmigo.

­-¿Es más fácil actuar hablando o sin hablar?

-Mucho más hablando. Los instrumentos que tenemos los actores son el cuerpo y la voz, si te quitan uno de los dos, el reto es increíble. Expresar todo con el cuerpo es mucho más complicado.

­-O sea que esta película habrá sido difícil de hacer ¿no?

-Te diría que esta película ha sido la más dura que he rodado en mi vida. Parece que salgo poco, pero en el rodaje las secuencias eran mucho más largas. Creo que en el 90 % de las escenas estoy metida en el agua. La toma del charco era a las 7 de la mañana, el agua me entraba por la nariz, por las orejas y por los ojos. ¡No veía nada! Me imaginaba dónde estaba mi compañero, porque no lo veía.Y yo misma tenía que hacer fuerza con el pie para no hundirme, lo recuerdo como una de las escenas más complicadas de mi vida.

­-¿Qué harías si te apareciera alguien de la bañera como haces tú en la película?

-Me aterrorizaría muchísimo, cuando era pequeña siempre tenía mucho miedo de que saliera algo de debajo del agua de la bañera, del váter... Debí de ver alguna peli de pequeña que me traumatizó.

­-Es tu tercera película con Álex de la Iglesia. ¿Qué has aprendido de él?

-Álex es un auténtico genio, es un productor que intenta producir a gente joven y además descubre fácilmente el potencial. Elige bien y los apoya. Es un referente para los jóvenes talentos. Tiene capacidad para dirigir, pero luego es un talento para la realización.

­-¿Por qué crees que te vuelve a elegir una y otra vez?

-Pues es coincidencia, claro que le gustaré como actriz, pero justo las películas en las que él ha amparado a los nuevos productores como Zoe o Eduardo Casanova son mis amigos, y ellos ya escribieron pensando en darme un papel a mí. Con Musarañas sí que fue Álex quien dijo que la película estaba hecha para mí, pero en las otras surgió así. 

­-¿Qué supuso para ti hacerte conocida por un papel de drogadicta en la serie «Padre Coraje»?

-A mí Padre Coraje me abrió las puertas, antes era una actriz totalmente desconocida. Me salió a la vez Padre Coraje y una película inglés de género. No tenía ni idea de los tecnicismos a la hora de rodar. Hice esta serie con un director que estaba muy de moda, yo no me lo podía creer, lloraba de los nervios cada vez que iba al rodaje. Tuve mucha suerte por que salió muy bien, tuvo mucho éxito, y gracias a ellos estoy donde estoy ahora.

­-¿Fue rápido el éxito?

-No, tarda meses e incluso años, pero la gente cuando te ve luego te tiene en mente. Igual yo tardé tres o cuatro años, pero hay que ir sembrando y las cosas dan su fruto.

­-¿Se avecina un éxito con la película «Amor en polvo»?

-Es una película con poco presupuesto, pero que creo que va a gustar mucho, trata sobre cuatro personas que quieren realizar un intercambio de parejas y es una peli donde te sientes muy identificado con los personajes, son muy cotidianos. Nunca había hecho una comedia romántica y quiero que la gente me vea en ese género.

­-¿Qué tienes de Lola Trujillo, de «La que se avecina», y qué cualidad nunca tendrías?

-Soy igual de caprichosa, consigo siempre lo que quiero. Tengo doble dualidad, puedo ser muy cariñosa y a la vez muy fría con la gente. Pero yo no tengo los pajaritos que tiene ella, yo no soy así de flowerpower.

­-¿Y en la vida real tienes buena relación con tus vecinos?

-Sí, la verdad es que tengo muy buena relación con mis vecinos, tengo una vecina abajo que hasta me ayuda a subir la cremallera cuando no puedo.

­-¿Y se te han metido alguna vez en casa como hacen en la serie?

-Menos mal que no, pero la realidad supera la ficción, todos los personajes de La que se avecina están inspirados en personas reales, gente que han conocido los directores o productores.

­-Una vez nos contaste que te daba algo de miedo hacer teatro. ¿Tienes miedo a que te encasillen como «la de la tele»?

-No tengo miedo de que me encasillen, sino porque he hecho muy poco teatro y me siento muy insegura, tengo falta de experiencia, y también es que a veces me siento un poco juzgada por ser actriz de televisión. Los actores puros de teatro consideran que la interpretación total está en el teatro y no en la tele, y a veces siento que no encajo. 

­-Imagina que mañana te dejan elegir cualquier papel. ¿De qué harías?

-Siempre he querido ser Escarlata O´ Hara en Lo que el viento se llevó, era una manipuladora, caprichosa, egoísta, pasional; vamos, tenía todo lo bueno y a la vez todo lo malo que puede tener una mujer. Algo increíble.

­-¿Te ha cambiado mucho la vida desde que tuviste a tu niño?

-Soy muchísimo más feliz, antes también lo era, pero ahora es algo inmenso. Todas las cosas por las que antes me enfadaba, o me sentaba mal, ya no les doy importancia. Te das cuenta de que no hay que darle valor a las cosas que no son importantes. Me considero una persona muy feliz, tengo un trabajo que me encanta, un marido al que adoro y un hijo del que estoy locamente enamorada.

­-Víctor en la película hace todo lo posible por luchar por su hijo. ¿ Qué serías capaz de hacer tú?

-Por mi hijo haría cualquier cosa, daría la vida por él.

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