«Una ciudad bajo la lluvia»: la lucha de una mujer en el Oviedo del siglo XIX

efe OVIEDO

CULTURA

La periodista ovetense Victoria Rodríguez
La periodista ovetense Victoria Rodríguez

La periodista ovetense Victoria Rodríguez presentará su primera novela el próximo miércoles en el Campoamor

30 sep 2018 . Actualizado a las 18:26 h.

La lucha de una mujer, Bárbara Hevia, por forjarse un futuro personal distinto al que la sociedad le asigna en el Oviedo de finales del siglo XIX es el hilo argumental de Una ciudad bajo la lluvia (Septem Ediciones), la primera novela de la periodista y escritora Victoria Rodríguez (Oviedo, 1962). La obra, que se presenta el próximo miércoles en el Teatro Campoamor, arranca en septiembre de 1906 cuando la capital asturiana celebra sus fiestas de San Mateo y ve como un incendio destruye tres cinematógrafos ambulantes y buena parte del resto de atracciones instaladas en la céntrica plaza de La Escandalera.

Entre los testigos del incendio se encuentra Bárbara Hevia, hija de un capitán de Artillería de la Fábrica de Armas de La Vega y de una noble inglesa, quince años después de su viaje a Londres para conocer un mundo muy distinto al de su Oviedo natal. En la capital británica asiste al estreno de la obra «El abanico de Lady Windermere», de Óscar Wilde, y a conferencias de la sufragista Emmeline Pankhurst, que le abren nuevas perspectivas frente al convencional destino de casarse y tener hijos, una actitud reforzada por una educación inusual para las mujeres de su época. Decidida a elegir su propio futuro, Bárbara regresa a Oviedo en 1892 cuando la ciudad se prepara para la esperada inauguración del Teatro Campoamor, un símbolo de la nueva ciudad burguesa nacida en torno a la calle Uría abierta dos décadas antes.

A ese acto asistirá Práxedes Mateo Sagasta, poco antes de repetir como presidente del Consejo de Ministros, el hecho histórico que inspiró la historia a la autora cuando revisaba en internet viejas fotos del Oviedo de finales del siglo XIX y principios del XX. Bárbara conocerá a Sagasta, recibido con una comitiva de cuarenta coches a su llegada a Oviedo para pronunciar un discurso que fijaba las líneas de actuación de su futuro gobierno y que obligó a ampliar la plantilla de la estación local de telégrafos par atender las necesidades de los periodistas desplazados a la ciudad. Además, la protagonista se relaciona con el tenor Lorenzo Abruñedo y con un curioso personaje, Robert James Lees, periodista, predicador y vidente que sueña con crear la Liga del Pueblo, así como a Leopoldo Alas Clarin, siete años después de convulsionar a una Oviedo retratada como Vetusta en La Regenta.

«Una ciudad bajo la lluvia» recorre los paisajes de un Oviedo que ya no existe, como la manzana de viviendas porticadas ubicada ante la Catedral o el lago del Parque San Francisco, de 3.000 metros cuadrados que los ovetenses recorrían en barcas y que era escenario de batallas navales simuladas y espectáculos de fuegos artificiales. Se trata de la primera novela de una autora que ha participado en la antología de relatos «PervertiDos» (Traspiés, 2012) y que ha publicado además el libro de cuentos «La curva del olvido» (Septem, 2013).