Víctor Manuel «Nunca he pensado que Asturias sea superior a sus vecinos»

El cantante asturiano publica «Casi nada está en su sitio», su primer disco en 10 años con temas nuevos

Víctor Manuel
Víctor Manuel

Redacción

«Ilusionado» otra vez como un padre ante los incipientes pasos de sus vástagos, Víctor Manuel publica «Casi nada está en su sitio», primer disco en 10 años con temas nuevos, unidos en este caso por el desconcierto ante el mundo presente y con unos versos sorprendentes en los que habla de «patria». «Si por mí fuese, quitaría todas las banderas, porque me parecen innecesarias. No necesito ver la española ni colgármela en una pulserita para sentirme de aquí», precisa antes de nada en una entrevista con Efe en la que explica la génesis de «Digo España», canción que ha provocado «un respingo» a más de un amigo antes de escucharla completa.

Cuenta que el propósito de volver sobre esta temática 34 años después de escribir para Ana Belén «España, camisa blanca de mi esperanza» era reflejar su estado de ánimo respecto al país en 2018: «Digo España y qué bien suena esa palabra / no la arrojo contra nadie, contra nada / digo España y cómo pesa en estas alas / lo que odio y que padezco, digo patria», canta inspirado por Blas de Otero. «Soy de una generación a la que la palabra España le costaba decirla o aceptar la bandera, porque veníamos de un abuso excesivo. La aceptación ha venido de la gente joven, sobre todo por el fútbol. Pertenezco a un país que se llama España y a una tierra que se llama Asturias y nunca he pensado que esta sea superior a sus vecinos. En todas partes hay gente maravillosa u horrible y quería contarlo en una canción», explica.

Asegura que no le dolerán prendas interpretarla el 4 de abril en el Palau de la Música de Barcelona, parada cerrada de su próxima gira. «Cataluña es un lugar maravilloso, pero con gente hiperventilada que quiere otras cosas, a veces digo que irse del mundo, y que por cuentos de hadas se han convencido de que son superiores y de que España es una mierda. Allá ellos», afirma. Hay mucho más en «Casi nada está en su sitio» (Sony Music), que se publica mañana y ocupa el puesto 32 en su discografía, por detrás del álbum de versiones «Canciones regaladas» (2015) que grabó con Ana Belén y de «No hay nada mejor que escribir una canción» (2008), hasta ahora el último con temas originales de su puño y letra.

«Tengo confianza en estas canciones. Hay quien me ha dicho que hacía mucho tiempo que no tenía un disco así», presume el músico, entretenido en esta década con otros proyectos y giras hasta que en enero se sentó por fin a componer con «las ganas» y en un mes y medio se juntó ya con 24 canciones. Trece de ellas han llegado a la selección final, que empieza por el sencillo «Allá arriba al norte», canto a su tierra, y acaba con «He cortado estas flores», reflexión «dolorida» sobre «la sensación de abuso para con unas víctimas de la guerra a los que tiraron como perros apestosos» en cunetas y fosas comunes. «Con el esfuerzo de familias, fiscales y jueces se han recuperado algunos cuerpos, pero tendría que haber sido una labor de Estado. Cierto es que no había una demanda social. Mi propio padre nunca me contó lo que había pasado con mi abuelo. Tenían tanto miedo que eran incapaces de verbalizarlo», señala ante esta «tarea pendiente».

Con buenos ojos ve al menos la exhumación de Francisco Franco del Valle de los Caídos, «lo que no hizo Felipe González en su momento cuando tenía mayoría absoluta» pero que sí ha sido emprendida por el gobierno en minoría de Pedro Sánchez. «Es el gobierno de un sobreviviente. Nadie daba un duro por él hace unos años, cuando fue defenestrado por sus propios compañeros y lo tiene muy difícil con 84 diputados, pero ha tenido varios golpes de timón importantes. Seguramente no puedes legislar, pero sí hacer cosas puntuales que llevábamos echando de menos desde hace años», apostilla. Con lo que no está muy de acuerdo quien hubo de hacer frente a la censura franquista es con las recientes declaraciones de la vicepresidenta, Carmen Calvo, respecto a la posible necesidad de regular la libertad de expresión. «Me parece un error. La libertad de expresión no hay que tocarla. Lo que hay que hacer es cambiar las leyes para que no se produzcan aberraciones como condenar a un rapero a 3 años de cárcel», sentencia.

Por teatros y auditorios, en un formato íntimo, emprenderá Víctor Manuel inicia su próxima gira el 26 de octubre en Avilés (Asturias), su localidad natal, concierto para el que no quedan entradas, antes de viajar a otros muchos lugares como el Palau de les Arts de Valencia el 28 de noviembre o el Teatro de la Luz Philips Gran Vía de Madrid del 9 al 12 de mayo.

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