«Dalí y el surrealismo en la colección de arte Abanca» llega hoy al Thyssen

Obras de Max Ernst, Miró, Maruja Mallo, Matta, De Chirico y Granell pueden verse en Madrid hasta el 27 de enero


Redacción / La Voz

El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza acoge desde hoy en su sede de Madrid la exposición Dalí y el surrealismo en la colección de arte Abanca, una selección de trece obras de los fondos del banco gallego en la que el comisario, Juan Ángel López Manzanares, también conservador del museo, reflexiona sobre el poder y la vigencia del surrealismo. La exposición se mueve en un relato cronológico que viaja desde 1923 hasta el año 1976 y se apoya en las obras de artistas de primera línea de España, Europa y Latinoamérica, entre ellos, algunos de los genios más brillantes de la historia del arte del siglo XX. Y dos pilares de la plástica gallega, la viveirense Maruja Mallo y el coruñés Eugenio Granell.

El proyecto da continuidad a la muestra que el Thyssen albergó hace tres años, Picasso y el cubismo en la colección de arte Abanca. Juan Carlos Escotet, presidente de Abanca, elogió ayer esta colaboración entre instituciones reafirmada en el marco de aquella exposición del otoño del 2015 y que, en buena medida, trazó ya -a partir de las conversaciones tenidas con Evelio Acevedo, director gerente del Thyssen- el camino hacia esta muestra sobre el surrealismo.

El visitante podrá hallar en la exposición -instalada en la planta primera del palacio de Villahermosa, de acceso gratuito y que estará abierta hasta el 27 de enero del 2019- obras no solo de Dalí, Mallo y Granell, sino también de Max Ernst, Joan Miró, Giorgio de Chirico -precursor del movimiento, y con cuya obra La confusión del taumaturgo (1926) arranca la exhibición madrileña-, Óscar Domínguez, Roberto Matta y Wifredo Lam.

Escotet recordó que uno de los méritos mayores del surrealismo es «haber ampliado las fronteras de la conciencia, de haber puesto en evidencia que la mente humana no se agota en lo racional cuando percibe el mundo, ni cuando aprende, ni mucho menos cuando el cerebro imagina o inventa». Fue, incidió, «uno de los nervios que activó ese humano impulso de ir cada vez más lejos y cada vez más adentro». El enunciado primigenio del surrealismo, como la facultad de superar la realidad más obvia e inmediata -subrayó Escotet-, «constituye una metáfora de lo que hoy llamamos realidad aumentada o entorno aumentado».

La colección de Abanca se inició a mediados de los años 90 con la idea fundacional de conservar, promover y divulgar la producción de artistas gallegos, y se ha ido ampliando con la adquisición de piezas de los ámbitos español e internacional. Hoy posee un fondo de más de 1.300 obras debidas a artistas como Braque, Chagall, Juan Gris, Léger, Kandinsky, Gutiérrez Solana y Tàpies.

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