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Destrozar a un héroe de nuestra juventud

La última película sobre Robin Hood no está a la altura de anteriores revisiones sobre su mítica figura


Robin Hood, héroe de nuestra infancia, símbolo de la rebelión, es uno de los personajes de la cultura popular más veces llevado al cine; al menos en tres decenas de ocasiones La primera película -muda, claro- data de 1909, nada menos. Al líder de los forajidos del bosque de Sherwood lo interpretaron estrellas enormes, del calibre de Douglas Fairbanks, Errol Flynn, Kevin Costner o Russell Crowe y entrañables estrellitas como Cornel Wilde, Jon Hall, John Derek, Richard Todd o Patrick Bergin. Incluso hubo parodias más o menos afortunadas del alegre bandido de las mallas, como aquella gamberrada filo gay perpetrada por Mel Brooks e interpretada por Cary Elwess. Además, Robin tuvo una hija, la sin par naricillas June Laverick. El señor de Locksley también fue un aceptable dibujo animado con forma de zorro, en las horas bajas de la Disney. Algunas películas son obras maestras, caso de Robin de los bosques, homenaje al Technicolor y al ritmo arrebatador del cine clásico, y la muy crepuscular e inolvidable Robin y Marian, bella crónica de amor entre héroes con arrugas.

Por todo lo enumerado, a los cinéfagos de la vieja escuela la versión recién estrenada nos parece un sinsentido dirigido e interpretado sin alma ni amor. El joven Robin de Taron Egerton es un fantoche de la era digital, una ofensa a los que le precedieron. Y, en la contemplación de tal pesadilla, sentimos, una vez más, que el cine que conocimos ha muerto. Hollywood ya no se toma en serio las películas de aventuras.

La cosa -no podemos llamarla película- arranca con Robin reclutado por el sheriff de Nottingham para ir a la Tercera Cruzada, recurso facilón en el que -¡oh originalidad!- el director de los primeros capítulos de la notable serie Peaky Blinders nos endosa una metáfora de la invasión americana de Afganistán. Hay una Marian presentada como medio ninja, un Nottingham que canta a ordenata un montón, tediosas cámaras lentas e inefables ballestas metralleta. Y los malos son de traca: ahí está ese discurso facilón -racista, islamofóbico- del malvado sheriff. En fin, pura náusea.

Hacia el final, la tontuna Marian de Eve Hewson dice: «Robin, yo te conozco». Pero nosotros no reconocemos al querido héroe de nuestra juventud.

«ROBIN HOOD»

EE.UU.-Reino Unido- Hong Kong, 2018.

Director: Otto Bathurst.

Intérpretes: Taron Egerton, Jamie Foxx, Eve Hewson, Ben Mendelsohn, Jamie Dornan, Paul Anderson.

Aventuras. 114 min.

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