«El regreso de Mary Poppins»: Vuelve la niñera mágica

Mary Poppins vuelve a Londres para «arreglar» la vida de los Banks, ahora ya crecidos y agobiados por problemas de adultos


Muchos fuimos los niños que crecimos amparados bajo el paraguas volador de la niñera más mágica que uno se podría imaginar. Puro esplendor disneyniano con bailes, canciones, momentos de animación tradicional, y mensaje de paz y felicidad para toda la familia.

Corría 1964 cuando Mary Poppins se estrenó, y pronto los vientos hollywoodienses soplaron en otra dirección, con nuevas generaciones de directores que renegaron del cine tradicional y edulcorado y se pasaron al Nuevo Hollywood y su renovación temática y formal. Sin embargo, la magia de Mary Poppins siguió encandilando a niños década tras década, en sucesivas repeticiones televisivas de las tardes del fin de semana en las que, al ritmo de supercalifragilísticoespialidoso, uno entraba en los cuadros del parque, bailaba con deshollinadores por los tejados, u odiaba (ya por aquel entonces, qué precursora) a los malvados banqueros.

Apelando a la nostalgia, la historia retorna a nosotros en estos tiempos de oda al remake. Bajo un título tan original como El regreso de Mary Poppins, la susodicha vuelve a Londres -ahora inmerso en la Gran Depresión- para «arreglar» una vez más la vida de los niños Banks, unos Jane y Michael que han crecido y se hallan agobiados por problemas de la vida adulta. Rob Marshall, director solvente de musicales aunque sin conseguir nunca el estatus de «autor», no arriesga en absoluto, y repite casi al punto el desarrollo del original (guiños incluidos), con ligeras modificaciones por eso de no resultar una copia.

Y aunque sus canciones son meramente resultonas, quedando muy lejos del alcance mítico de las originales, y el partenaire de Mary tiene escaso carisma (no lo comparemos nunca con Dick Van Dyke, que aquí reaparece a sus 93 años), el filme en su conjunto es una explosión de música y color con una escenografía cuidada al milímetro, un espectáculo musical sin apenas fisuras donde la elección de Emily Blunt se nos revela como un acierto, asumiendo siempre que hacer sombra a la eterna Julie Andrews es un imposible.

Ficha técnica

«MARY POPPINS RETURNS»

EE.UU., 2018.

Director: Rob Marshall.

Intérpretes: Emily Blunt, Lin-Manuel Miranda, Ben Whishaw, Emily Mortimer, Pixie Davies, Julie Walters, Colin Firth, Meryl Streep.

Musical.

130 minutos.

403 Forbidden

Forbidden

You don't have permission to access /votacion/pixel_votos_responsive.php on this server.


Apache/2.2.22 (Debian) Server at www.lavozdeasturias.es Port 80
Comentarios

«El regreso de Mary Poppins»: Vuelve la niñera mágica