«El vicio del poder», inteligente parodia... de izquierdas

Un cuidado montaje beneficia al filme en el que Christian Bale interpreta al vicepresidente de Estados Unidos Dick Cheney

Christian Bale, caracterizado como Dick Cheney
Christian Bale, caracterizado como Dick Cheney

Hacía tiempo que una película no me prestaba como El vicio del poder. Prestar, como decimos por aquí... Lo curioso es que Adam McKay -hasta el 2015 con la notable La gran apuesta- había servido varias trapalladas cómicas, sobre todo al servicio de Will Ferrell. Filma aquí su propio guion en un proyecto en el que, tal como confiesan en los rótulos de apertura, trabajaron «como cabrones». Entre ellos, por cierto, Brad Pitt, el citado Ferrell e incluso los coprotagonistas Amy Adams y Steve Carell. Se refieren, claro, al relativo misterio que rodea a quien fuera todopoderoso vicepresidente con George Bush Jr., el maquiavélico Dick Cheney, responsable de que Irak encarnase el Mal, poseyera inexistentes armas de destrucción masiva y una coalición internacional -la foto de las Azores, Aznar incluido- le declarase la guerra. Un inteligente resumen de la historia del país, desde Nixon hasta la llegada de Obama. Un período en el que Cheney y su inseparable Donald Rumsfeld, conspiraron a su antojo.

Si en cuanto a estructura narrativa aporta un cuidado montaje con acotaciones por fundidos y voz en off - sorpresa incluida-, luce también, y de qué manera, en las caracterizaciones, sobre todo el Cheney que viste Bale, pero también el Rumsfeld de Carrell y el Bush Jr. de Rockwell. Incluye hechos de gran dramatismo -desde el 11S al conflicto con Irak-, pese a asomar en algún momento la parodia y a ratos la farsa, pero tampoco podemos obviar sus intenciones didácticas y muy críticas con los republicanos, como republicano se confiesa Cheney cuando llega a la Casa Blanca, casi como becario. Tildar a Trump de naranjillo es la ocurrencia que pone la guinda a un pastel -un consejo: aguarden al paso de los créditos, porque la secuencia de cierre es puro despiporre- que confirma a un Hollywood menos acomodaticio de lo que se cree. No se trata de una película «de izquierdas» -el entrecomillado no es gratuito, sale en el metraje…- sino que pretende contar las cosas como fueron realmente, no como Cheney y los suyos nos la vendieron. Esto, en la actual Trumpilandia adquiere tintes de heroicidad.

«EL VICIO DEL PODER» [«VICE»]

EE. UU., 2018.

Director: Adam McKay.

Intérpretes: Christian Bale, Steve Carrel, Amy Adams, Sam Rockwell, Alison Phill, Stefenia Owen, Jilliam Armenante, Abigail Marlowe.

Drama.

132 minutos.

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María Estévez
Christian Bale se obsesionó con el personaje al que retrata en «El vicio del poder»
Christian Bale se obsesionó con el personaje al que retrata en «El vicio del poder»

El intérprete encarna al vicepresidente de EE.UU. Dick Cheney en «El vicio del poder», a las órdenes del director Adam McKay

El director Adam McKay explora en El vicio del poder la historia de cómo Dick Cheney, un callado burócrata de Washington, acabó convirtiéndose en uno de los hombres más poderosos del mundo al llegar a vicepresidente de los Estados Unidos durante el mandato de George W. Bush. Las consecuencias de sus actos se siguen sintiendo hoy en su país y en el resto del mundo. Retratando con sorna y en clave de humor negro la llegada de Cheney al poder, la cinta bucea en la vida de un hombre enigmático y misterioso. Pone su rostro a ese protagonista Christian Bale, un actor que acaba de ganar el Globo de Oro por su interpretación en este filme. Bale vuelve a seducir al público desde la pantalla, creando un personaje desde su esencia, dejándose llevar hasta lo más hondo de la personalidad de Cheney. Considerado uno de los grandes intérpretes del Hollywood actual, confiesa haberse inspirado en Gary Oldman para crear al vicepresidente norteamericano más importante de la historia de su país.

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