¿Lo de Rosalía es para tanto?

La cantante despierta reacciones contrapuestas. Músicos, críticos, publicistas, promotores y especialistas en moda opinan sobre el fenómeno pop del momento en España

ROSALÍA ACTUANDO EN LA GALA DE LOS GOYA
ROSALÍA ACTUANDO EN LA GALA DE LOS GOYA

Redacción / la voz

Volvió a ocurrir. La semana pasada cuando la cantante Rosalía actuó en la gala de los premios Goya atrapó a miles y miles de persona con su particular magnetismo. No existe ninguna artista española en la actualidad que despierte tanta atención, tantos elogios y tantos rechazos. Desde varios puntos de vista, especialistas en distintos ámbitos opinan de un fenómeno.

ADRIAN VOGEL (ejecutivo discográfico y escritor): «Su actuación en los Goya fue una pretenciosa versión de Los Chunguitos. Por si teníamos dudas de a quién no representaba Rosalía, el otro día nos lo dejó claro. Tomó una canción callejera, de arrabal, y pretendió elevarla al gusto de las mentes bien pensantes de toda la vida. Lo suyo es un mal márketing. Porque el márketing se marca unos objetivos. Si el objetivo era crear un falso clima de éxito lo han logrado. Pero el buen márketing busca la rentabilidad. Y el humo es deficitario. A corto y largo plazo. El tiempo dictaminará sentencia».

SANDRA CALDERÓN (cantante de flamenco): «Creo que es un producto estudiado, respaldado por una gran producción. Su trabajo me parece muy interesante. Otra cosa es que me parezca revolucionaria. Si echamos la vista atrás, otros artistas ya experimentaban este tipo de fusiones. Con respecto a la polémica sobre el antigitanismo, dudo mucho que ella tenga la culpa de todo lo que lleva sucediendo en este país durante décadas con el pueblo gitano. Lo bonito del flamenco está en la libertad de expresarlo como uno mismo siente, respetando la evolución sin perder nunca su esencia».

VÍCTOR LENORE (periodista cultural): «Me deja indiferente. Coincido con la frase que dijo Tim Cook, máximo directivo de Apple, en su encuentro con ella en Madrid: es la banda sonora perfecta para un Apple Store. Suena sofisticada, ecléctica y en sintonía con nuestra sociedad digital, pero también demasiado fría y neutra. Su versión de Los Chunguitos está más cerca de Enya que de la rumba. La veo muy inferior a La Mala, Remedios Amaya o Missy Elliott, por poner tres ejemplos con los que limita. Gran parte de su gancho comercial consiste en que no molesta a nadie. Lo que me da pena de este fenómeno es que parece que los artistas que utilizan estilistas y que actúan pensando más en redes sociales que en el público que tienen delante parten con ventaja a la hora de conseguir espacio en los medios. Cada vez hay menos distancia entre la música de éxito y la publicidad».

ROSALÍA, EN SU CONCIERTO EN LA PRAZA DA QUINTANA DE SANTIAGO EL PASADO 31 DDE JULIO
ROSALÍA, EN SU CONCIERTO EN LA PRAZA DA QUINTANA DE SANTIAGO EL PASADO 31 DDE JULIO

PATRICIA HERMIDA (promotora y vocal de Mujeres en la Industria Musical): «Hacía tiempo que deseaba un fenómeno como el de Rosalía, que contraviniese las leyes de lo esperado y que golpease frontalmente en la cara de las estructuras anquilosadas. Rosalía es el poder de las masas elevado al infinito, la inteligencia de los nuevos códigos, la frescura de no tener miedo a crear. La primera vez que vi a Rosalía fue en el 2016. Ni de lejos sospeché que llegaría a donde está ahora pero sí tenía claro que llegaría a donde quisiera. Una mujer empoderada, decidida que cogió las riendas de su carrera y que no acaba más de empezar a despuntar.

ELADIO SANTOS (músico): «Lo primero que me impresionó fue la limpieza y el aire en sus producciones, especialmente en estos tiempos de horror vacui. Está siempre lo esencial, muy pocos elementos dando en el clavo. Y todo es posible porque es una intérprete excepcional, que pilota magistralmente la narrativa y la emoción de cada canción. Tiene gracia la polémica que genera. Es buena señal. Me parece fenomenal que la gente discuta de música. Me parto con los que lo tildan de montaje: ¿por qué entonces no hacen uno cada tres meses y se forran? Cuando canta, ¿canta ella o canta la discográfica?».

NACHO RUÍZ (crítico musical): «Consigue conectar con el público gracias a una voz privilegiada y a un sentido de la puesta en escena único. Pero su valor va mucho más allá: estamos ante una artista inaudita, en el sentido literal de la palabra. En España no habíamos visto nada igual. Cantantes capaces de transgredir sin alienar a sus seguidores sí conocíamos, pero no a escala planetaria. Obviamente, Rosalía tiene ahora mismo a su disposición unos medios muy por encima de la media que le permiten realizar vídeos y actuaciones increíbles. Pero lo que la diferencia es precisamente eso: sus ganas de ir un paso más allá, de no conformarse con lo ya visto o con lo evidente. Cada una de las acciones que hace parecen concebidas a reforzar su posición, a impactar. Quizá la primera y genuina artista del siglo XXI que ha surgido en estos lares».

La cantante Rosalía
La cantante Rosalía

SILVINO DÍAZ (bajista de Aerolíneas Federales): «El disco no me parece un mal producto cultural y creo que es una artista con buenos fundamentos. No deja de sorprenderme. En los Goya dio una gran muestra de originalidad. Pero constata que en España se perpetúa una y otra vez el tópico cultural del sur, un relato inscrito en esa tradición de la tonadillera y el traje de faralaes, aunque actualizado. Por un lado somos, en teoría claro, un país cultural diverso. De otro el peso de la cultura del sur es tan apabullante que Rosalía, de repente, encarna los valores de esa cultura junto a la modernidad. Toda la maquinaria mediática cultural la proyecta ipso facto, de ahí su sobreexposición pública».

MIGUEL CONDE (publicista y director de Bap & Conde): «Rosalía es, con toda probabilidad, la mejor marca-producto lanzada en el mercado musical español. Como producto toma una vertical como es el aire flamenco y diferentes horizontales que en este momento son tendencia: el trap, la música urbana, los toques étnicos,… Todo con un telón de fondo lleno de estilo, de modernidad, aderezado con rebeldía, autosuficiencia, entrega y pasión. La fórmula no es nueva. Muchos lo hicieron antes, pero Rosalía sube la apuesta. Se lanza a ser un icono de milenials, generación Z y las que queden por denominar, para conectar con ellos su estilo flamenco haciéndolo deseable y menos predecible. La sorpresa es una de sus bazas y la cuidada en la puesta en escena, al estilo de las divas americanas, su sello de calidad. Rosalía podría ser influencer, actriz, icono de mujer empoderada, humilde, elegante, sexi e inocente a la vez. Rosalía es cool. Y lo es porque su mercado así lo pide. Es un producto idóneo. ¿Qué no convence a todos? Ninguna marca lo hace».

NOELIA CORTÉS (escritora gitana): «Es una artista que me disgusta y es un insulto hacia lo que somos, pero para hacerle publicidad ya está Sony. Creo también que los medios tenéis que asumir responsabilidad. Antes de que los versionase ella, ¿os importaba cómo estaban o qué hacían Los Chunguitos? No, eran música cutre de gitanos y gasolinera. ¿Habláis, para contrarrestar el problema con ella, sobre lo nuevo que sacan Cathy Claret o Raimundo Amador? No, escribís aún más sobre ella, sobre sus polémicas. Así no va a solucionarse nunca, no es la manera». 

ROSALÍA, AUTORA DE «EL MAL QUERER»
ROSALÍA, AUTORA DE «EL MAL QUERER» EUROPA PRESS

PEDRO CORREDOIRA (director de cine y videoclips): El Mal Querer, como producto de consumo masivo, es un gran ejemplo de estrategia, planificación y comprensión de su público potencial. Todo parece decidido con criterio, anticipación, amor por los detalles y las cosas bien hechas. Rosalía usa las fotografía y la cinematografía como herramientas de márketing. No veo nada casual en que los vídeos estén producidos con excepcional esfuerzo presupuestario (tengamos en cuenta que, a día de hoy y aquí, la escasez de medios define al videoclip) por Canada, Caviar y O Estudio, punta de lanza posmoderna de la producción comercial en España».

PATRICIA GARCÍA (periodista de moda y editora del blog Donkeycool): «Crea tendencia. Existe el estilo Rosalía: uñas de gel kilométricas, crop-top, pantalón de chándal y un maquillaje glow perfecto. En los vídeos, es magia, y en las fotos de su día a día que comparte en Instagram sus looks representan a una generación: la de los pantalones holgados, el ombligo al aire, el flúor y las zapatillas con plataforma. Rosalía, la Kardashian española, es la confirmación de que el chándal más poligonero es cool. Al menos, por ahora».

JUAN LESTA: (videoartista y director de videoclips): «Maneja las redes sociales mejor que nadie. Es su medio natural por su edad. Lo hace genial. De todas formas a mí me parece exagerado cómo están intentando construir algo parecido a M.I.A. pero en español. El problema es que tras M.I.A. hay un discurso de reivindicación mucho más creíble que el de esta chica. Yo aquí veo a los camioneros y a ella subida a una moto y me cuesta creerlo. El discurso ahí patina y pierde un poco todo la inocencia, porque parece todo muy descarado».

DIANA FRAGA (estilista y maquilladora): «Ha creado una especie de fusión flamenco-cañi-versace. En su día lo hizo Palomo Spain, que introdujo elementos andaluces, creando un estilo maximalista y propio de Almodóvar. De hecho, él le hizo el vestuario de la gira. ¿Por qué tiene éxito? Porque es diferente y ha creado una marca en el imaginario de las personas. Ha calado en el público joven. Además las niñas ven su estilo como algo fácil y distintivo: chándal, maquillaje, uñas... Para mí es una revolución y un fenómeno estético de la fusión de la moda cañí con el urbanita sexi».

El falso éxito internacional de Rosalía

ADRIAN VOGEL
ROSALÍA EN LA PRESENTACIÓN DE SU DISCO «EL MAL QUERER»
ROSALÍA EN LA PRESENTACIÓN DE SU DISCO «EL MAL QUERER»

El ejecutivo discográfico y escritor Adrian Vogel analiza el fenómeno pop del momento. Sostiene que se ha creado un «humo decifictario» alrededor de la la creadora de «El mal querer» (Artículo publicado el 11 de febrero de 2019)

Desde hace tiempo se conoce que la sobreexposición es perjudicial para el objetivo fijado y resulta contraproducente. Porque puede causar el efecto contrario al perseguido. Concretado al marketing musical esto se traduce en lo siguiente:

 -Antiguamente las radio formulas machacaban las canciones de éxito. Esto se podía traducir en ventas de sencillos. El mercado discográfico estaba dividido en sencillos y álbumes. Prevalecían criterios como el poder adquisitivo directamente relacionado con la edad del comprador, el tipo de música, la credibilidad del artista, etc. Se daba el caso que excelentes artistas de rock eran considerados horteras porque sus discos sonaban en los 40 Principales y copaban las listas de éxitos. La Creedence Clearwater Revival es un claro ejemplo. Por el contrario, Led Zeppelin se negaban a editar singles para evitar esta situación. Y eso que los tenían estupendos.

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