Un tulipán gigante florece en Londres

Foster diseña un nuevo rascacielos que siembra la discordia


Londres

Londres tendrá un nuevo rascacielos que no deja indiferente a nadie. Será un mirador con forma de tulipán gigante, diseñado por el arquitecto Norman Foster. Estará localizado en pleno corazón de la City y ya tiene luz verde por parte del ayuntamiento de la capital británica, prometiendo poner en marcha amplios beneficios económicos y culturales con un programa de eventos diverso.

El visto bueno al diseño se produjo a pesar de las críticas, que afirmaban que el nuevo edificio podría bloquear las vistas desde la Torre de Londres, o las preocupaciones porque pudiera interferir en los radares del aeropuerto London City, el más céntrico de la ciudad.

El Tulipán no es su nombre oficial, sino el apodo con el que lo han bautizado los ciudadanos. La construcción del edificio empezará en el 2020 y está previsto que finalice cinco años después. Será financiado por el multimillonario brasileño Jacob Safra, dueño también del rascacielos Gherkin (conocido por todos como el Pepinillo).

En total, se estima que el edificio medirá 305 metros de altura, solo cinco menos que el Shard.

El presidente del comité de planificación, Chris Hayward, después de un debate largo y sólido, explicó que aprobaron esta atracción para permitir la continua transformación de la City de Londres en un lugar atractivo para los visitantes.

Pero no todos lo ven con buenos ojos. Los miembros de la corporación de la City de Londres votaron por 18 votos a favor, frente a 7 en contra. Y el alcalde de la ciudad, Sadiq Khan, también se opuso al edificio, diciendo que no cumple con su plan para Londres, ya que no proporciona acceso gratuito.

En su lugar, en la parte más alta del Tulipán, sus creadores defienden que habrá un aula educacional que ofrecerá 20.000 plazas gratis al año a los niños de los colegios estatales de Londres. Utilizando herramientas innovadoras, dará a conocer la historia de la City y transmitirá su dinamismo para inspirar las jóvenes mentes creativas del mañana.

A 300 metros del suelo

El Tulipán proporcionará una vista única desde una altura de 300 metros, contando con muros internos de vidrio, y paseos en una cápsula góndola en la fachada del edificio, donde también habrá un bar y restaurantes con vistas panorámicas.

Los creadores del proyecto presentaron una evaluación del impacto económico del Tulipán: casi 1.000 millones de libras (1.115 millones de euros) de beneficio para el año 2045.

«Continuando con el diseño pionero, el Tulip es el reflejo del espíritu de Londres como ciudad progresista y con visión de futuro. Ofrece beneficios significativos a londinenses y visitantes como un punto de referencia, con recursos educacionales únicos para las generaciones venideras», explicó Norman Foster.

Para el arquitecto, casado con la española Elena Ochoa, ganador en tres ocasiones del premio Stirling, las críticas a su proyecto son inevitables. Así, recordó cómo hace casi 20 años ocurrió lo mismo cuando presentaron el diseño del edificio Gherkin, pero reconoció que el Tulipán tiene la posibilidad de pasar a ser un símbolo y explicó cómo lo había diseñado pensando en los ciudadanos desde un primer momento.

«Resultó imposible adaptar la torre, por lo que propusimos una estructura complementaria totalmente dedicada al público con una dimensión educativa para las generaciones más jóvenes. No existe una instalación similar en Londres, disponible para sus ciudadanos y visitantes por igual», explicó Foster, mostrándose convencido de que socialmente, el Tulipán ampliará las actividades más allá de los negocios.

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