Las secuelas de «Juego de Tronos»: Sophie Turner lleva cinco años sufriendo depresión

La Voz

CULTURA

NINA PROMMER | efe

Después de que Emilia Clarke revelase que durante el rodaje sufrió dos aneurismas, la actriz que da vida a Sansa Stark confiesa cómo le llegaron a afectar las críticas. Todavía sigue medicándose. Llegó incluso a pensar en el suicidio

18 abr 2019 . Actualizado a las 21:59 h.

Lo que no mata en Juego de Tronos, deja secuelas. Fue Emilia Clarke, más conocida como Daenerys Targaryen, la primera que, una vez «liberada» de un rodaje en el que llevaba inmersa una década -que se dice pronto-, se decidió a contar la parte menos bonita de esta aventura. No fueron años nada fáciles: la intérprete sufrió dos aneurismas, el primero de ellos al terminar el rodaje de la primera entrega de la serie, con solo 24 años. No era capaz de acordarse de su propio nombre, mucho menos de los guiones. Los médicos llegaron a decirle que sus «oportunidades de vivir eran precarias». Ahora, con la veda abierta, es Sophie Turner, más conocida como Sansa Stark, quien revela que el suyo tampoco fue un camino de rosas. Lleva cinco años sufriendo depresión. Todavía se medica. En algún momento, incluso pensó en el suicidio.

Sophie Turner solo tiene 23 años. Los seguidores de Juego de Tronos la han visto crecer metida en la piel de una apampada y mojigata hija de noble que ha acabado convirtiéndose en una mujer muy hecha y muy derecha, estoica y mordaz, pero ¿cómo ha sido el proceso de madurez de Turner en el set? ¿Qué factura le ha pasado encarnar a un personaje tan exigente como Sansa Stark?   

Ya el mes pasado, la actriz desvelaba a la revista Rolling Stone que el trabajo de interpretar a su personaje le había generado, durante muchos años, un gran estrés y ansiedad. Turner, que se confesó una persona muy «emocional», dijo no poder controlar bien sus sentimientos al intentar entender a la niña que había ideado George R.R. Martin en Canción de Hielo y Fuego y que David Benioff y D. B. Weiss le exigían encarnar ante las cámaras. Sansa es testigo de la brutal ejecución de su propio padre siendo una chiquilla. Sansa es apartada de su familia, obligada a casarse con un insolente niñato hecho rey que, además, la maltrata. Sansa es brutalmente violada por el personaje más sádico de la saga literaria. «Las cosas por las que ha pasado son increíbles y horribles», valoró en la citada entrevista.