ADN Genovés para el Niemeyer

Juan Genovés  y sus hijos Pablo, Silvia y Ana fusionan talentos en Avilés en su primera colectiva

L'artista Juan Genovés acompañáu d'autoridaes locales y rexonales
L'artista Juan Genovés acompañáu d'autoridaes locales y rexonales

Juan Genovés y sus hijos Pablo, Silvia y Ana han fusionado sus talentos con el del arquitecto Oscar Niemeyer en su primera exposición colectiva, con cerca de medio centenar de obras que van desde la pintura al videoarte, pasando por la instalación, la escultura y la fotografía. El artista valenciano ha declarado este viernes en Avilés que está «harto de chapuzas» a la hora de presentar sus obras, pero ha indicado que el montaje organizado por el Centro Niemeyer  «en un sueño, un milagro».

«Estoy lleno de proyectos que fallan, de obras que se proponen muy interesantes y después la elaboración es una chapuza», ha declarado el artista en la rueda de prensa de presentación de la primera muestra conjunta con sus hijos que lleva por título «La unidad divida por cero».

El patriarca de la familia, que cumplió recientemente 89 años, ha confesado que ya le fallan las fuerzas, pero está muy metido en su obra: «hace cuatro o cinco años que he dado cuenta que mis fuerzas sólo me servían para pintar».

El recorrido expositivo de la muestra incluye una selección de lienzos de Juan Genovés y la inquietante «anti-funcionalidad» de la obra escultórica y las instalaciones de Ana Genovés.

En este contexto, las fotografías de Pablo Genovés plantean una revolución frente a las tradiciones establecidas, y por último, las videocreaciones de Silvia aportan una visión crítica y humorística de la realidad.

 El artista valenciano Juan Genovés examina su escultura  Transbase  donada al Centro Niemeyer de Avilés, en donde esta tarde se inaugura su primera exposición colectiva con sus hijos Pablo, Silvia y Ana
El artista valenciano Juan Genovés examina su escultura "Transbase" donada al Centro Niemeyer de Avilés, en donde esta tarde se inaugura su primera exposición colectiva con sus hijos Pablo, Silvia y Ana

El autor del mítico cuadro «El abrazo», un símbolo de la transición a la democracia en España, ha explicado que no había visto nada de la muestra hasta ayer mismo.

«Me parecía un sueño estar exponiendo con mis hijos y ese sueño la Fundación Niemeyer lo ha hecho realidad en forma de una especie de crisol», ha explicado en alusión a la fusión que propone de las obras de los cuatro artistas.

Ese conjunto de obras, «un milagro de la fusión», forma una obra en sí que durará hasta el próximo 6 de enero de 2020, cuando se clausure la exposición.

Ana Genovés, que también firma como comisaria de la muestra, ha recordado que es nieta de un vaqueiro asturiano y ha confesado que le ha «encantado» conocer el Principado a través del montaje de esta exposición.

«Para mí ha sido especial poder mostrar lo maravillosa que yo creo que es mi familia, todos somos artistas y, gracias a él (a su padre) hemos llegado a ser lo que somos», ha indicado Ana Genovés.

En paralelo a la muestra, instalada en la cúpula del complejo cultural de la ría de Avilés, se ha procedido a la presentación de la escultura «Transbase», cedida por el artista e instalada con carácter permanente en la plaza del Niemeyer.

«Transbase», con forma de «L» y con una altura de 4,5 metros,« es la segunda escultura pública de Genovés en todo el mundo, después de la interpretación escultórica de »El abrazo«, de Madrid.

»Quiero dar un abrazo muy fuerte«, ha dicho, a todos los que han participado en la instalación de la pieza, que ha considerado »perfecta en cada punto« pese a que, ha reiterado, podría haber esperado »una chapuza«.

»Yo, el pintor de las sombras, hasta hoy no había visto las sombras que proyecta la escultura, me había olvidado«, ha comento el artista con un evidente entusiasmo.

Para Ana Genovés, exponer en el Centro Niemeyer de Avilés es como una especie de colaboración con el arquitecto brasileño «porque él es otro artista».

«Te das cuenta de que está el artista porque cada vez que quieres hacer algo, su arquitectura no te deja, no es invisible, de modo que todo el rato tienes que estar negociando con él, buscando soluciones que no se te ocurrían, por eso digo que es como colaborar con otro artista», explica en una entrevista con Efe.

De hecho, asegura que hay obras que nunca han estado tan bien colgadas como en el espacio curvo de Oscar Niemeyer, una característica de su obra especialmente marcada en la cúpula del complejo cultural de la ría de Avilés.

 El artista valenciano Juan Genovés examina su escultura  Transbase  donada al Centro Niemeyer de Avilés, en donde esta tarde se inaugura su primera exposición colectiva con sus hijos Pablo, Silvia y Ana
El artista valenciano Juan Genovés examina su escultura "Transbase" donada al Centro Niemeyer de Avilés, en donde esta tarde se inaugura su primera exposición colectiva con sus hijos Pablo, Silvia y Ana

Cerca de medio centenar de obras componen esta amplia selección de la familia Genovés que podrá verse en la cúpula desde este viernes y hasta el 6 de enero de 2020.

El recorrido expositivo incluye una selección de lienzos de Juan Genovés (Valencia, 1930), y la inquietante «anti-funcionalidad» de la obra escultórica y las instalaciones de Ana Genovés (Madrid, 1969).

En este contexto, las fotografías de Pablo Genovés (Madrid, 1959) plantean una revolución frente a las tradiciones establecidas, y por último, las videocreaciones de Silvia Genovés (Madrid, 1961) aportan una visión crítica y humorística de la realidad.

«Es una idea que siempre ha estado un poco en el aire porque tenemos muchos años de carrera todos, pero había un cierto recelo a que nos compararan, no sólo con Juan, si no entre nosotros», explica Ana, que, sin embargo, reconoce que no pudieron resistirse a «esta oportunidad tan maravillosa de un sitio tan espectacular».

Como lo cuatro artistas tienen trabajos muy dispares con disciplinas muy diferentes, la comisaria ha buscado como hilo conductor «una paradoja», un choque entre dos elementos muy diferentes: por un lado las cosas que se pueden cuantificar o cualificar, es decir, lo racional y lo que entendemos, y por otro, el resto, lo que no comprendemos, lo inestable.

Además, el mítico cuadro de «El abrazo» (1976) de Juan Genovés, símbolo de la transición española, que más tarde se convertiría en la escultura homónima como homenaje a los abogados asesinados en Atocha, también estará en esta muestra a través de una instalación titulada «Abrazo/desAbrazo».

Esta instalación, fruto de la colaboración entre Juan, Pablo y Ana, y concebida específicamente para la muestra del Niemeyer, toma como punto de partida «El abrazo», una de las obras más icónicas de Genovés padre.

La instalación presenta una reproducción de este cuadro y, a su espalda, los visitantes encontrarán la desoladora adaptación de una fotografía de Pablo Genovés.

«El abrazo» ha tenido una vida y un proceso, desde que naciera como cuadro, luego en su ubicación en el Congreso de los Diputados, en forma de escultura y ahora con una instalación que cierra el círculo de esta muestra.

«Se ha convertido en un símbolo y, al pasar el tiempo, está como vacío, es como una crítica a lo que es un símbolo», afirma Ana.

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