Un ciclo de proyecciones en el Reina Sofía recupera una parte de la filmografía del polifacético intelectual, político y artista Josep Renau, entre ellas el corto «Un pueblo obstinado», que se hace eco de los encierros de 1957 en los pozos María Luisa y La Nueva
24 jun 2019 . Actualizado a las 05:00 h.El año de 1957 tiene un simbolismo especial en la historia de la resistencia política y el movimiento obrero en la España de Franco. Mineros de dos pozos asturianos -el María Luisa y La Nueva- se encerraban en las explotaciones, echando un pulso que iba más allá de la reivindicación laboral y que se convertía en todo un desafío al régimen: era la primera movilización minera desde la Revolución asturiana de 1934. Ese primer pálpito de respuesta sindical y política, que unos años después se engrandecería en huelgas como la de 1962, pudo ser silenciado y pasar desapercibido para la mayor parte de la población española, pero su reverberación se escuchó con nitidez en el exilio antifranquista. Y un oído sensible, como el de Josep Renau, no pudo dejar de escucharlo desde el Berlín comunista de 1958. El que había sido director general de Bellas Artes del gobierno republicano, el hombre que encargó a Picasso el Guernica, el teórico del arte, cartelista, documentalista, fotomontador y animador valenciano trabajaba entonces para la televisión de la República Democrática Alemana, y se hizo eco de lo que acontecía en Asturias con el lenguaje que manejaba en ese momento: un cortometraje de animación titulado Un pueblo obstinado.
La pieza forma parte de una de las series de trabajos de propaganda política firmados por Renau durante sus primeros años de estancia en Alemania, y ha sido recuperado para su exhibición en el ciclo que el Museo Centro Nacional de Arte Reina Sofía dedica estos días al polifacético valenciano nacido en 1907 y fallecido en Berlín en 1982. Renau cineasta forma parte de una batería de actividades reivindicativas de una de las personalidades más vanguardistas, inquietas y comprometidas de la intelectualidad de izquierdas en la República, primero, y después en el exilio. México, hasta 1957, y Berlín durante el resto de su vida, con escala en el tristemente célebre campo de Argelès-sur-Mer.
En Un pueblo obstinado -un título en el que, curiosamente para un comunista tan convencido como Renau, resuena un pasaje bíblico del Éxodo que habla de la rebeldía de Israel hacia Yahvé- Renau se apoya en las movilizaciones mineras de 1957 para recordar las de Octubre del 1934, y buscar en esa veta la raíz de la respuesta popular que debería derrocar a Franco. El propio dictador aparece caricaturizado como un ser ridículo y codicioso en el cortometraje, que fue emitido como parte de la serie Dibujos de actualidad.
Fue solo uno de los cauces, a menudo artísticamente tan revolucionarios como sus propias posiciones políticas, que Josep Renau utilizó a lo largo de una obra de enorme impacto visual y experimental que aún no es tan conocida como merecería, no solo por el calado histórico de su autor sino por la calildad estética de su cartelismo, sus dibujos animados realizados en directo en auténticas performances y sobre todo sus fotomontajes, que critican al capitalismo norteamericano dándole la vuelta al lenguaje de la publicidad y el pop. En su labor política Renau fue el responsable del histórico pabellón de la República durante la Exposición Universal de París donde se presentó el Guernica junto a José Bergamín, Max Aub y el filósofo gijonés José Gaos. Había tenido, como director general de Bellas Artes, un papel decisivo en la salvación de los tesoros del Prado y otros del Patrimonio Nacional, y lo tuvo también en el emblemático II Congreso de Intelectuales en Defensa de la Cultura de 1937.
Su legado, que se preserva en su mayor parte en el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) está siendo también objeto de otra muestra en Barcelona: Renau. El combate para una nueva cultura, un recorrido, en cuatro apartados, por la obra de este creador poco convencional que supo escuchar y retransmitir los primeros vagidos de la resistencia contra el franquismo desde Asturias.