«Varda por Agnès», la última palabra de una pionera del cine

Un documental recoge el legado fílmico de la pionera de la Nouvelle Vague

Varda explica en el documental su legado creativo
Varda explica en el documental su legado creativo

madrid / efe

Consciente de que le quedaba poco tiempo, Agnès Varda, fallecida en marzo pasado a los 90 años, dejó su carta de despedida en forma de documental, Varda por Agnès, un recorrido a través de su legado creativo que ella misma explica, película a película, y que llega a las salas de cine el próximo viernes. Pionera de la Nouvelle Vague y del cine feminista, Varda combinó la experimentación formal con una mirada tierna y curiosa hacia temas poco tratados en el cine y en ocasiones considerados banales. «Nada es banal si pones amor y empatía a lo que miras», dice la directora en el documental.

Un homenaje a su gato, Zgougou, en forma de instalación audiovisual, un documental que da voz a las viudas de Noirmoutier, una isla del norte de Francia donde veraneaba, o un retrato fílmico de los vecinos de la calle de París en la que vivió en la década de los 70 (Daguerréotypes) son algunos ejemplos de ese cine de proximidad que no renuncia al humor. En Cleo de 5 a 7, una de sus películas más aclamadas, abordó el miedo de su protagonista a un diagnóstico médico, transitando del tiempo objetivo al subjetivo, pero también la transformación de una mujer objeto (o que es contemplada) a una mujer que mira. En Sin techo ni ley puso a una mujer (Sandrine Bonnaire) en una tesitura típicamente masculina, la de una «sin techo», con ira acumulada, que persigue su libertad; y en Una canta, otra no, la historia de dos amigas que buscan reafirmar su identidad con el trasfondo del movimiento feminista de los 70 y la lucha por el derecho al aborto.

Menos conocida es su comedia romántica Las cien y una noches, a pesar del reparto estelar que reunió: Michel Piccoli, Marcello Mastroianni, Fanny Ardant, Jean Paul Belmondo, Gerard Depardieu, Gina Lollobrigida, Jeanne Moreau, Harrison Ford, Alain Delon, Robert de Niro o Catherine Deneuve.

La directora cuenta que De Niro solo tuvo un día de rodaje y que voló en Concorde desde Nueva York el día anterior y se fue al siguiente, pero dio pruebas de su profesionalidad al rodar en francés (pese a que no lo hablaba) y levantarse los tres días previos a las cuatro de la mañana para no padecer las consecuencias del desfase horario. Pese a todo, según Varda, la película fue «un desastre».

La dama que marcó el camino de la «nouvelle vague»

Aurélie MAYEMBO

Cineasta independiente y comprometida en su vida profesional y privada, deja obras como «Cleo de 5 a 7» y «Caras y lugares»

Fue una figura emblemática del cine independiente francés, a la vez poética y comprometida, fuente de inspiración para muchos artistas. Agnès Varda, única representante femenina de la nouvelle vague y compañera durante 30 años del cineasta Jacques Demy falleció a los 90 años. Consagrada en los altares oficiales del cine, ya que recibió un Óscar honorífico en el 2017, Varda rompió los códigos y deja una filmografía marcada por un interés genuino por el ser humano y una originalidad ubicada entre el documental, la ficción y la autobiografía.

El año pasado, en la alfombra roja de Cannes, encabezó junto a Cate Blanchett un numeroso grupo de actrices y productoras para abogar por la «igualdad salarial», reafirmando su estatuto de icono del séptimo arte. Infatigable, trabajó hasta el final de su vida y el mes pasado presentó un documental autobiográfico en el Festival de Berlín. A los 88, esta también fotógrafa y artista plástica, había retomado la carretera con el artista JR, 50 años más joven que ella, para filmar lugares olvidados de Francia para su documental Caras y lugares, que le valió una nominación a los Óscar.

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