«Lola y sus hermanos»: Gratas sonrisas y jugosas lágrimas

La película de Rouve y Foenkinos propone un retrato veraz de una compleja relación familiar


Hay un buen guion y puede que en parte por estar compartido entre Rouve y el también escritor y cineasta David Foenkinos. No inventa la pólvora ni resuelve el gran enigma de Albert Einstein, pero propone un retrato veraz de la compleja relación de tres hermanos en una ciudad del suroeste francés, que suelen reunirse ante la tumba de sus padres a modo de catarsis personal, teniendo como testigo a un viudo que todos los días visita a su difunta. Lola y sus hermanos se añade a la consolidada tradición del cine francés, la comedia dramática con sello autoral y personajes atribulados por sus problemas pero que quizá los acaben solucionando conforme la trama avanza. Siempre, claro, con profusión de buenos diálogos y situaciones que no piden al espectador un esfuerzo suplementario de comprensión. Es la cuarta del también actor Jean-Paul Rouve, que si no alcanza la excelencia es quizá por su propio personaje, el único que por momentos se columpia en exceso intentando hacerse un Woody Allen y sus atormentados personajes de enamorado hasta el éxtasis, de una señora que por momentos, aquí, pareciera dudar de su propia inteligencia.

De propina con un halo de buen rollo que también se agradece, en especial cuando va camino de un desenlace que insiste en la idea de que las lágrimas no siempre acaban llevando al abismo. A veces, del dolor nace la esperanza. Por eso funciona. La hermana menor -Sagnier-, abogada, soltera, a ratos muy protegida por sus hermanos y en otros una madre para ellos. El mayor -Rouve-, oculista, que contrae matrimonio por tercera vez, y un tipo que se arma un lío con las cosas del amor. Finalmente, el tercero -Garcia, de origen carballiñés, que en pocas semanas recogerá en el festival de Ourense su Calpurnia de Honra-, experto en demoliciones, divorciado, lacónico, en el personaje con más matices. Todos con sus periferias en un retrato que combina lo coral con lo individual y que invita a considerar que el cine de sentimientos no está acabado, ni mucho menos, en especial cuando retrata la vida y, de paso, que no es poco, renuncia a sermonearnos.

 

«LOLA Y SUS HERMANOS»

«LOLA ET SES FRÈRES»

Francia, 2019.

Director:Jean-Paul Rouve.

Intérpretes: Ludivine Sagnier, Jose García, Jean-Paul Rouve, Ramzy Bedia.

Comedia dramática.

105 minutos.

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