El hijo del pintor afirma que se maltrata la obra de su padre y que su legado «tiene muchas novias» fuera de Asturias
15 oct 2019 . Actualizado a las 13:06 h.Gonzalo Suárez, hijo del pintor Aurelio Suárez (Gijón, 1910-2003), ha solicitado este martes al Museo de Bellas Artes de Asturias que retire de su exposición permanente cualquier obra u objeto de su padre en protesta por el tratamiento del que es objeto su legado .
La petición la ha trasladado el mismo día en el que se han retirado de esta pinacoteca 14 obras que habían sido dejadas en depósito por el hijo y que desde el 6 de julio de 2017 se mostraban en la sala 21 del Bellas Artes, dedicada en exclusiva al artista gijonés.
Entre las obras trasladas esta misma mañana en una furgoneta desde el museo a un almacén, se encuentra «Mundo oculto», un óleo de 1946 que presidía esta sala y que es el mayor cuadro conocido de cuantos pintó Aurelio Suárez
Los gouaches (pintura sobre papel) «Teorema pictórico», de 1932, y «Crono pictórico», de 1934, varias esculturas y cerámicas se encuentran también entre las piezas que Gonzalo Suárez ha retirado y que, según ha señalado en declaraciones a EFE, tenía pensado ceder al Bellas Artes.
«Son piezas excepcionales que pensaba haber donado al museo tras la exposición antológica» que debía haberse celebrado en agosto, que no se ha celebrado, que se sigue retrasando y que ha supuesto «la última gota que ha colmado el vaso» a la hora de romper con la Consejería de Cultura del Principado.
Suárez ha asegurado que tenía pensado hacer también más donaciones de pintura «muy importantes» que se sumarían a las tres que ya ha hecho entre 2017 y 2018 que incluyen más de 200 objetos, entre ellos, cajas de barajas, de estampas, de bocetos y carpetas de trabajo, una lámpara de techo diseñada por él, una serigrafía, 4 ex-libris y numerosos objetos personales y papeles, algunos de ellos vinculados a su interés por la astronomía.
Catálogos, folletos, carteles de exposiciones y una recopilación hemerográfica, que abarca todas las alusiones al artista tanto en vida como tras su fallecimiento, también se incluyen entre las donaciones de la familia de este artista, que entre 1961 y su muerte, en 2003, no hizo ninguna exposición.
Entre los fondos propios, la pinacoteca cuenta con ocho óleos, ocho punturas sobre papel y 13 bocetos que Gonzalo Suárez no quiere que se expongan.
Así se lo ha trasladado hoy mismo y en persona al director del Bellas Artes, Alfonso Palacio, aunque ha reconocido que ésa será una decisión que sólo depende del museo, que tiene expuestas actualmente una decena de obras de su padre.
La familia del pintor venía denunciado desde hace meses que la Consejería de Cultura -se refiere a ella siempre como la conserjería- no había gestionado adecuadamente el legado de su padre, considerado como uno de los artistas centrales del arte asturiano del pasado siglo.
«En 16 años, Cultura no ha mirado para la obra de mi padre ni ha hecho nada para apoyar su legado y ahora es el Bellas Artes el que paga los platos rotos», ha afirmado antes de recordar que ya ha hecho una primera donación al Reina Sofía de Madrid, y que sigue decidido a sacar de Asturias hasta el último papel de un legado que «tiene muchas novias».
Aunque ha asegurado que no sabe lo que pasará dentro de cuatro o cinco años, sí que tiene claro que hoy por hoy «va a ser difícil que haya una vuelta atrás» porque no quiere «ninguna relación» con una Consejería que ve cómo pierde importantes donaciones sin que nadie diga nada.