Siri Hustvedt advierte de que «hay mucho por hacer» para lograr la igualdad

La escritora ha reconocido, en un encuentro con jóvenes en el IES Alfonso II de Oviedo, ser una apasionada de El Quijote y de los textos de Santa Teresa de Jesús

La escritora estadounidense Siri Hustvedt, Premio Princesa de Asturias de las Letras, se reunió hoy martes en el IES Alfonso II de Oviedo con estudiantes de tercer y cuarto curso de la ESO y Bachillerato para hablar sobre la lectura.- EFE/ José Luis Cereijido.
La escritora estadounidense Siri Hustvedt, Premio Princesa de Asturias de las Letras, se reunió hoy martes en el IES Alfonso II de Oviedo con estudiantes de tercer y cuarto curso de la ESO y Bachillerato para hablar sobre la lectura.- EFE/ José Luis Cereijido.

Redacción

La escritora Siri Hustvedt, Premio Princesa de Asturias de las Letras, ha advertido este martes de que «hay mucho trabajo por hacer» para romper la tendencia que aún existe de «denigrar» el trabajo de las mujeres frente al que realizan los hombres. La novelista, ensayista, poetisa y estudiosa feminista estadounidense ha realizado esta reflexión en un encuentro celebrado en el IES Alfonso II de Oviedo en el que han participado 172 alumnos de tercer y cuarto curso de la ESO y Bachillerato de 34 centros educativos de Asturias.

Al ser entrevistada por varios jóvenes, Hustvedt (Minnesota, 1955) ha lamentado que en la actualidad se tiende a sobrevalorar el trabajo de los hombres y a infravalorar el que desempeñan las mujeres, aunque la calidad de sus obras «sean iguales». La premiada, experta en neurociencia y psicoanálisis y una de las figuras más ambiciosas del panorama actual de las letras, ha contado que, cuando comenzó a escribir y enviaba sus trabajos para que fueran publicados, recibía cartas en las que era tratada de mejor forma si la confundían con un hombre.

Hustvedt, que recibirá este viernes el galardón de manos del rey Felipe VI, ha explicado que las misivas que se dirigían a ella como «señor» eran «menos duras y más corteses», y, por el contrario, cuando la reconocían como una mujer «contenían cosas nada bonitas». En el encuentro, ha animado a los estudiantes a ejercitar la lectura porque, como aborda en algunos de los estudios que está realizando en la actualidad, está demostrado que tiene «efectos terapéuticos, sobre todo en época de crisis».

Hustvedt, distinguida por su contribución al diálogo interdisciplinar entre las humanidades y las ciencias desde una preocupación por las cuestiones fundamentales de la ética contemporánea, ha subrayado que leer permite crear una «experiencia muy íntima» y abrazar las historias generadas a través de las imágenes que proporciona la propia mente.

Preguntada sobre qué opinión le merece que los estudiantes españoles tengan que elegir entre las ramas de ciencias y humanidades cuando acceden a Bachillerato, ha dicho que «le encantaría que eso no fuera así». «Pero nadie te puede impedir que leas lo que interesa», ha añadido sobre esta cuestión.

La escritora estadounidense ha contado a los jóvenes que su pasión por la escritura se inició con trece años durante una estancia en Islandia con su familia, donde comenzó a leer la obra «David Copperfield», de Charles Dickens. En ese momento, se sintió «muy emocionada» y se dio cuenta de que ella también quería transmitir ese sentimiento a otras personas. «Lo que de verdad cuenta es la urgencia emocional por contarlo», ha destacado Hustvedt, que también ha reconocido ser una apasionada de El Quijote, de Miguel de Cervantes, y de los textos de Santa Teresa de Jesús.

Tras el encuentro, la escritora, que ha llegado a Asturias acompañada de su pareja, el novelista Paul Auster, que ya recibió el mismo galardón en el año 2006, ha visitado la biblioteca del centro educativo y ha recibido un retrato suyo pintado por la profesora Magdalena Manzaneque. También ha firmado los trabajos realizados por los alumnos que han participado en la actividad «Lecturas deslumbrantes» del programa cultural dirigido a centros educativos «Toma la palabra».

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