Las nueve joyas imprescindibles nacidas de la colaboración entre el Prado y el Bellas Artes

CULTURA

La pinacoteca asturiana inaugura la exposición «Austrias y Borbones: Príncipes y Princesa de Asturias, y Reyes de España» para celebrar el Premio Princesa de Asturias recibido por el museo madrileño

16 oct 2019 . Actualizado a las 20:55 h.

Doscientos años de historia acreditan la grandeza del Museo de Prado. El gran referente cultural de España está de celebración y Asturias ha querido sumarse a la efeméride. Y lo ha hecho a través de la Fundación Princesa de Asturias, que ha galardonado a la institución con el Premio de Comunicación y Humanidades por su incuestionable relevancia en el mundo del arte nacional e internacional. Los grandes beneficiados de este reconocimiento serán los asturianos amantes de la cultura, que podrán visitar hasta el mes de diciembre «Austrias y Borbones: Príncipes y Princesa de Asturias, y Reyes de España», una exposición formada por nueve joyas imprescendibles con retratos de los príncipes de Asturias.

A lo largo de estos dos siglos, el Museo del Prado ha sido definido como «el faro de la cultura española», el «corazón de la nación» o como «una institución más importante que la República y la Monarquía juntas». Y un trozo de su bicentenaria historia ha estado presente en Asturias. La colaboración entre el Bellas Artes y el Prado ha permitido al museo asturiano nutrirse y enriquecerse de obras de la pinacoteca madrileña. En total, 44 obras del Prado han pasado por el Bellas Artes, datos que evidencian esa buena sintonía. 

Cinco de las obras expuestas en esta nueva exposición pertenecen al Museo Nacional del Prado y cuatro al Museo de Bellas Artes de Asturias. Alonso Sánchez Coello, el taller de Velázquez, Juan Carreño de Miranda, Miguel Jacinto Meléndez, Jean Ranc, Henri Antoine Favanne, Anton Raphael Mengs y un anónimo italiano son los nombres presentes en la muestra. La muestra pretende hacer un recorrido por lo que ha sido una de las manifestaciones más importantes en el campo de la pintura durante la Edad Moderna: la representación, dentro del retrato, de los distintos Príncipes y Princesas de Asturias, así como de Reyes de España, por algunos de los pintores más destacados. La exposición muestra retratos de príncipes de reinado efímero como Luis I, el primero con ese título de la dinastía borbónica, situado enfrente en la sala con el de un Carlos II de diez años, el último Austria heredero de la Corona española, o con el relieve de un Carlos VII de Nápoles y futuro Carlos III, que nunca ostentó la dignidad de Príncipe de Asturias.