Emmerich huye del naturalismo para filmar una recreación rigurosa de la batalla del Pacífico pero a la que perjudicaron los recortes de presupuesto
24 dic 2019 . Actualizado a las 08:25 h.Al modo antiguo es en las antípodas del naturalismo, de esa otra tendencia actual a sacar la guerra en su crudeza, con realismo, incluidos sus aspectos más sucios y siniestros. A fin de cuentas, es sinónimo de destrucción total, lo que incluye sangre a espuertas, desmembramientos, carne picada y crudezas sin cuento. Un bombazo sobre la cubierta de un mamotreto de acero, lo revienta todo, y no veas como reluce el estropicio… En Midway la sangre va carísima y lo más que muestra Emmerich son quemaduras en las manos y un cadáver carbonizado. Es de agradecer que el guion respetara lo acontecido en aguas del Pacífico próximas al atolón de Midway aquella primera semana de junio de 1942, en una épica batalla aeronaval que mando al fondo miles de toneladas de chatarra -cinco portaviones, solo uno estadounidense- y casi 3.500 cadáveres, de ellos 300 del Tío Sam. Eso sí, por lo visto la recreación es rigurosa en cuanto a estrategias, armamento y una cierta objetividad que evita el tono champion en los vencedores.
Una vez más se confirma que prima la industria, léase la taquilla. De haber optado por un bélico a la manera de ahora, el mercado local habría cerrado el paso a los menores de 18 años o algo por el estilo, y serían millones los dólares que se irían a otras ofertas en la cartelera. Por eso Emmerich se cura en salud, da por hecho que los espectadores ya sabemos lo nefastos que son los gatillos cuando se aprietan y los botones cuando se pulsan, sobre todo si liberan bombas. No quedaba otra que apostar por el espectáculo sin importar demasiado que los personajes sean de un simpleza preocupante. Ahora bien, el propio director cuenta que hubo de recortar el presupuesto hasta la subsistencia -en torno a cien millones antes de impuestos-, con lo cual depositó toda su confianza sobre dos pilares: el CGI y su pericia narrativa. La parte digital denota cierta indigencia, casi como de videojuego, sin trabajarse el detalle, aunque algunas secuencias cumplen objetivo en vistosidad, en particular en el aire, aunque lo hayamos visto antes y mejor acabado. Y ya está.
«MIDWAY»
EE. UU., China, 2019.
Director: Roland Emmerich.
Intérpretes: Ed Skrein, Luke Evans, Woody Harrelson, Dennis Quaid, Patrick Wilson, Aaron Eckhart, Mandy Moore.
Bélica.
138 minutos.