¿Tú tampoco has trasnochado? Estos son los mejores momentos de los Óscar 2020

Los discursos más señalados, las mejores actuaciones musicales, las sorpresas y las meteduras de pata de la gala


LA VOZ

1. No solo triunfó por Parásitos

Parásitos fue la gran protagonista de la noche. Cuatro galardones para la cinta surcoreana, una comedia negra sobre la desigualdad y el lado más turbio del capitalismo que se convirtió en la primera en un idioma diferente al inglés en llevarse el Óscar a la mejor película y también el de mejor cinta internacional. Bong Joon-ho se impuso a los mismísimos Martin Scorsese, Quentin Tarantino, Sam Mendes y Todd Phillips. Y fue él, el que dio una lección a Hollywood. Una lección de humildad con un sentido homenaje a sus contrincantes y un gran tributo a Scorsese. 

«Gracias, después de ganar película internacional pensé que ya era todo por hoy y estaba listo para relajarme. Muchas gracias, cuando era joven y estudiaba cine escuché una frase que caló en mi corazón, ‘lo más personal es lo más creativo'. Esa cita viene de nuestro gran Martin Scorsese. Cuando era joven estudiaba las películas de Martin Scorsese, solo estar nominado era un gran honor. No pensaba ganar. Cuando la gente de Estados Unidos no conocía mis películas, Quentin siempre las mencionaba en sus listas. ¡Él está aquí, muchas gracias! Tod y Sam, excelentes directores que admiro. si la Academia lo permitiera me gustaría coger una sierra y partir este trofeo para dárselo a cada uno», dijo sobre el escenario.

2. Phoenix ante los micrófonos

Joaquin Phoenix arrebató el Óscar de mejor actor protagonista a Antonio Banderas. No fue una sorpresa, ya lo había ganado todo por su trabajo en Joker. Cada uno de los premios que recogió en esta temporada, fue acompañado de un discurso reivindicativo. Esta noche, no iba a ser menos. Del alegato vegano al sentido recuerdo a su hermano, River Phoenix.

«No me siento por encima de ninguno de mis compañeros [de nominación], compartimos una misma riqueza que es el amor por el cine. No sé dónde estaría sin el cine. Uno de los principales dones es la posibilidad de utilizar nuestra voz. He pensado mucho las condiciones que nos enfrentamos, hablemos de desigualdad de género, de racismo, de la comunidad LGTB, de los animales... Al final es hablar de la lucha contra las injusticias. Un pueblo, una raza, no tiene derecho a explotar a los otros con impunidad. Nos hemos desconectado del mundo natural y vivimos en un mundo egocéntrico, nos creemos el centro de todo y explotamos nuestro entorno para nuestro bien. Cuando una vaca da a luz a un ternero, se lo quitamos y privamos al ternero de una leche que utilizamos para echarla a nuestro café. Creemos que la idea del cambio político es que tenemos la necesidad de sacrificar algo, pero cuando aprovechamos el amor como principio podemos llevar a cabo sistemas de cambio beneficioso para el ser humano. He sido un poco granuja a lo largo de mi vida, pero muchos de los que estáis aquí me habéis dado una segunda oportunidad. Y eso es lo mejor cuando nos apoyamos y nos educamos y llegamos a la redención. Es lo mejor de la humanidad. Mi hermano, cuando tenía 17 años, escribió esta letra: "Corre al rescate con amor y la paz vendrá después"».

3. Momentazo feminista

Juntas la Mujer Maravilla y la Capitana Marvel con la histórica teniente Ripley en el medio. Uno de los mejores momentos de la noche llegó de la mano de las actrices Brie Larson, Gal Gadot y Sigourney Weaver.

Las tres explicaron que han decidido crear un club de lucha después de la gala. «Los hombres están invitados, pero no sabemos si podrán entrar», explicó Gadot. «Y los perdedores -continuó- tendrán que responder preguntas de periodistas sobre qué se siente siendo mujer en Hollywood». Gadot y Larson recordaron a los presentes que Weaver abrió el camino para todas esas heroínas que estaban por llegar a la gran pantalla y la protagonista de Alien dejó claro que «todas las mujeres somos superheroínas». Lo hizo antes de dar paso a Eímear Noone, la primera mujer que ha liderado la orquesta en 92 años de premios de la Academia.

4. La capa de Natalie Portman

La reivindicación feminista también fue cosa de la alfombra roja. Natalie Portman llegó con un vestido negro y dorado de Maria Grazi Chiuri para Dior. Además de ser todo un acierto, el modelo iba más allá. En su capa llevaba bordados en oro los nombres de las mujeres ignoradas por la Academia, que este año nominó a cinco hombres en la categoría de Mejor Director.  

«Quería reconocer a las mujeres que no han sido reconocidas por su increíble trabajo de una forma sutil», explicó la actriz estadounidense de origen israelí. Así que ella misma «nominó» a algunas de ellas como Greta Gerwig, por Mujercitas; Lorene Scafaria por Estafadoras de Wall Street; Lulu Wang, por The Farewell; Marielle Heller, por Un amigo extraordinario, Alma Har'el, por Honey Boy, Mati Diops, por Atlantic; o Melina Matsoukas, por Queen and Slim.

5. Momento Frozen

Todas las Elsas del mundo cantaron juntas el tema de Frozen II en una actuación que la propia Academia había anunciado a bombo y platillo. Era su particular homenaje a los doblajes internacionales y se ha convertido también en una de las más comentadas. Demasiadas voces juntas, por un lado, y un fallo garrafal por el otro. 

Estrellas como Janelle Monáe, Elton John, Cynthia Erivo e Idina Menz se sumaron a la española Gisela y la mexicana Carmen Sarahí, las voces de las canciones de Frozen en España y Latinoamérica.

La lengua de Cervantes apareció así por doble en la gala, primero en «castellano» y luego en «español», según el etiquetado de la Academia de Hollywood que, como suele ser habitual con las clasificaciones del mundo latino, encendió la polémica.

6. Y apareció Eminem

La sorpresa de la noche la protagonizó el rapero Eminem, que se subió al escenario de los Óscar para interpretar su canción Lose Yourself, de la película 8 Millas (2002).

La participación del rapero estadounidense no había sido anunciada y saltó al escenario sin previo aviso después de un vídeo que recordó cómo la música y el cine han caminado de la mano en numerosas ocasiones. 

El propio Eminem decidió en el 2003 no acudir a la gala a recoger la estatuilla que le otorgaron a la mejor canción original. 17 años después el rapero sí quiso cantar para Hollywood. Después las redes sociales hicieron su trabajo. 

7. Más números musicales que premios

No fue así, pero casi casi. A falta de presentador la gala de este 2020 estuvo repleta de actuaciones musicales. 

Janelle Monáe abrió la gala con un tributo a Un amigo extraordinario, película protagonizada por un nominado Tom Hanks, para después sorprendernos acompañada de Billy Porter homenajeando a Elton John y a algunas de las mejores películas de este año.

Elton John interpretó (I'm Gonna) Love Me Again el tema principal de Rocketman compuesto por el propio Elton John y su inseparable Bernie Taupin. Finalmente se llevó el Óscar a la Mejor Canción. 

Otro icono musical, muy actual, actuó al final: Billie Eilish fue la encargada de amenizar con su voz el tributo a las celebridades fallecidas el último año, entre ellas las recientes de Kirk Douglas y Kobe Bryant, dos figuras muy queridas en Hollywood.

Con la aparición de Eilish, los Óscar se aseguraron un momento cien por cien pop, ya que la joven artista pisó el Dolby Theatre tan solo dos semanas después de arrasar en los galardones más prestigiosos de la música, los Grammy.

En un cruce de épocas, la cantante interpretó Yesterday de The Beatles acompañada por un piano.

«Parásitos» triunfa en los Óscar y Scorsese solo se llevó el amor de un coreano

José Luis Losa
;
«Parásitos» hace historia en los Óscar La surcoreana se convierte en la gran vencedora de la noche acaparando los cuatro premios más importantes, entre ellos el de mejor película. Es el primer filme de habla no inglesa que se hace con este galardón

La película de Bong Joon-ho hace historia en los Óscar y gana los cuatro premios más importantes, entre ellos el de mejor película, primer trabajo de habla no inglesa que logra este galardón

Pintaba una noche horrible en el Dolby Theatre. Las casas de apuestas daban por descontada la victoria de ese videojuego nefando y brexitero llamado 1917. Y sugerían que Sam Mendes podría subir a por su segundo Óscar como mejor director, cuando Scorsese solo tiene uno y Tarantino menos que cero. Y entonces sucedió lo inédito: como los protagonistas del filme de Bong Joon-ho, donde una familia en la pobreza extrema se va infiltrando en una mansión, el equipo de Parásitos logró lo nunca visto: desahuciar a la industria norteamericana en su propia casa. Echar al señorito y adueñarse de la hacienda llamada Hollywood.

Seguir leyendo

Comentarios

¿Tú tampoco has trasnochado? Estos son los mejores momentos de los Óscar 2020