La serie es una obra de poder hipnótico, mantiene un tempo y una disgregación narrativa insólitas hasta el punto de sorprender que este material haya sido aceptado para consumo doméstico
02 abr 2020 . Actualizado a las 09:01 h.Amazon es la plataforma que peor publicita sus contenidos. Así, no puede sorprender que en su escaparate lleve tiempo una firma de autor de lujo, el danés Nicolas Winding Refn. Too Old To Die Young es una obra de poder hipnótico. Mantiene un tempo y una disgregación narrativa insólitas hasta el punto de sorprender que este material haya sido aceptado para consumo doméstico. En ella, convergen dos killers más éticos que corsarios. Dos tipos que matan a conciencia, por principios morales. Hay en sus perfiles vetas de Ferrara o de Paul Schrader. Pero su agonismo existencial es, al tiempo, personalísimo. Y -por encima de ellos- dos sacerdotisas de la sangre y del revenge van emergiendo a medida que suceden los diez capítulos. Y concluyen enseñoreadas de esta obra de un cineasta que hasta ahora -en Pusher, Valhalla Rising o en Drive- se había comportado como el dueño de la marmita de la testosterona.
Pero en el callejón sin salida de Too Old To Die Young quienes dinamitan el piso son ellas: una, blanca, anglosajona y protestante, capo vengadora de tipos abusadores. La otra, mexicana dueña de cartel -más cerca del David Lynch tenebrista que del gusto del espectador medio- enmienda la plana en solo una de sus orgías de la locura a todo el plantel de feromonas masculinas en las cinco temporadas de Narcos.
«Too Old To Die Young»
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Estados Unidos, 2019
Dirección: Ed Brubaker y Nicolas Winding Refn.
Intérpretes: Miles Teller, Jena Malone y John Hawkes.