Saskia Sassen: «Es muy probable que se den nuevas modalidades de protestas sociales»

Enrique Clemente Navarro
Enrique Clemente MADRID / LA VOZ

CULTURA

Saskia Sassen, socióloga
Saskia Sassen, socióloga VILLAR LÓPEZ

La socióloga, una de las más reputadas del mundo, advierte de que puede haber consecuencias como abuso de poder, más controles y recortes de ayuda social

25 may 2020 . Actualizado a las 16:32 h.

Es una de las sociólogas más reputadas del mundo, la única mujer que aparece en el ránking del Social Science Citation Index de la última década, que reúne a los diez científicos sociales más destacados, en el que figuran también Anthony Giddens, Jürgen Habermas o Zygmunt Bauman. Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales en el 2013. Saskia Sassen (La Haya, 1947) es profesora de Sociología y miembro del Comité sobre Pensamiento Global de la misma de la Universidad de Columbia.

—¿Nada será igual después del coronavirus?

—Pero solo durante un período de tiempo muy corto. Nosotros los humanos, y lo sé por propia experiencia porque ya tengo 73 años, tenemos una capacidad impresionante para sobrevivir y olvidar las cosas negativas, incluso las tragedias más dramáticas, de gestionarlas para evitar quedar totalmente traumatizados. Lo que ahora estamos viviendo como un momento muy trágico, con miedo, porque vemos cómo muere mucha gente cada día, dentro de un mes, cuando pase lo peor, comenzaremos a olvidarlo. Es muy posible que cuando dentro de medio año ya no hablemos de esta crisis.

—¿Qué lecciones deberíamos aprender de esta crisis?

—Existe el riesgo de que no aprendamos nada, temo que perdamos la oportunidad de aprender las lecciones que tenemos a nuestro alcance y que sigamos agrediendo a la madre naturaleza. Pero creo que siempre habrá personas que aprendan esas lecciones. Hay muchas que deberíamos aprender, pero entre ellas surge para mí la urgente necesidad de reconocer a la biosfera como una condición compleja que hay que respetar, respetar profundamente. No podemos seguir matando tierras, matando aguas, envenenado el aire. Además, ahora, el coronavirus o el cambio climático nos invitan a pensar globalmente.

—Casi todos los gobiernos han gestionado esta crisis sin estar preparados e improvisando.

—Es cierto que los gobiernos no han sabido cómo gestionar la crisis, han ido aprendiendo día a día, pero nosotros también somos en parte responsables de lo que está pasando porque no hemos respetado la naturaleza.

—¿Confía en que esos cambios vengan de la mano de las nuevas generaciones de jóvenes?

—Sí, de las nuevas generaciones se pueden esperar cambios en positivo. En la gestión de todo lo que tiene que ver con el clima y la naturaleza lo van a hacer mejor que nosotros. Pero no creo que los actores poderosos aprendan mucho de lo que está pasando.

—¿La democracia se verá afectada por las medidas que se toman para frenar el virus?

—Creo que sí, pero con muchas diferencias específicas, dependiendo en parte de la situación de cada país, algunos saldrán mejor parados que otros. Es previsible que haya consecuencias negativas, como el abuso de poder, la multiplicación de los controles o el recorte de los fondos de ayuda social.

—¿Aumentarán las protestas sociales, no solo por las consecuencias económicas de la pandemia, sino también por el recorte de libertades que conlleva las medidas que se han tomado?

—Sí, es muy probable que se den nuevas modalidades de protesta y reacciones más poderosas por parte de los «sin poder», que son los que más están perdiendo y más van a perder con esta crisis.

—Esta pandemia ha paralizado la vida en las grandes ciudades de todo el mundo. ¿Era posible imaginarse algo así?

—Durante las guerras del siglo XX, sobre todo en las dos mundiales, muchas ciudades fueron destruidas. Pero lo que era completamente inesperado es que lograra paralizar las ciudades un actor invisible, que no hace ruido, que no tiene olor y que, por tanto, tiene toda la ventaja en este combate. Nos afecta a todos, a ricos, pobres, jóvenes, viejos, menos a los niños. Pero mucho más a los pobres y a los viejos.

«La gente humilde de las grandes ciudades es la que más va a sufrir»

Autora de numerosos libros, artículos y estudios, acaba de publicar Cities at war (Columbia University Press), junto a Mary Kaldor. «La gente humilde que vive en las grandes ciudades será quien más va a sufrir la crisis, esta es la parte más trágica de la pandemia de coronavirus», considera la socióloga, economista y urbanista, que nació en los Países Bajos, creció en Argentina e Italia, estudió en Francia y desarrolla su vida profesional en los Estados Unidos.

«Los más débiles, los que no tienen vivienda, son quienes en mayor medida van a morir y sufrir las consecuencias económicas», afirma. «Si todas las clases sociales tuvieran el mismo nivel de riesgo, el coronavirus sería un poco más aceptable que si la gran mayoría de los pobres terminan siendo víctimas», pues considera que «casi ningún rico se ve afectado, y eso es profundamente triste e inaceptable, la gente pobre ya ha sufrido demasiado».

Sassen compartió estas reflexiones por vídeo en el Foro de la Cultura de Burgos, recientemente celebrado. «Ya es hora de que los poderosos se empiecen a preocupar por las necesidades de los barrios pobres, pero dudo mucho de que vaya a ser así, más bien veremos concentración de poder y de riqueza», asegura. «No podemos seguir con un mundo en el que tanta gente vive en condiciones miserables», añade.

Críticas a Trump

Saskia Sassen es muy crítica con la gestión de Donald Trump. «Es tan estúpido que no le importa hacer visible su estupidez, sus discursos son incoherentes, egocéntricos, no tiene una comprensión real de lo que está diciendo, pero también debemos preguntarnos por qué el propio sistema americano, incluso con presidentes decentes como Obama, hace tan poco por las clases modestas», sostiene.