¿Por qué ya no triunfan los grupos?

CULTURA

De izquierda a derecha y de arriba abajo, las Spice Girls, Auryn, El Canto del Loco, Pereza y las Sweet California
De izquierda a derecha y de arriba abajo, las Spice Girls, Auryn, El Canto del Loco, Pereza y las Sweet California

El fenómeno fan de las «girl» y «boybands» de los 90 es historia. Solo el k-pop arrasa en un formato que ya no es lo que era. Tres expertos desvelan por qué los jóvenes prefieren al solista

12 mar 2021 . Actualizado a las 14:09 h.

Spice Girls solo hay unas. Ningún fenómeno fan puede equipararse al desatado por las cinco artistas con las que se identificaba toda adolescente en los 90. Muy parecida fue la locura mundial por los Backstreet Boys. Ambos han sido el big bang de las girl y boybands de la historia de la música. Solo una banda reciente, One Direction, consiguió asemejarse en algo a ellos. En el escenario musical español, El Canto del Loco desató el fervor pop de toda una generación que ahora canta, a golpe más bien de balada, los temas de Dani Martín como solista. Lo mismo ocurre con Leiva, el único superviviente de Pereza. Auryn, la última boyband española, saboreó las mieles de las listas de éxitos, pero jamás ha cosechado un ejército de fieles que se acerquen a las cifras de los grupos de hace 20 años. Todos los mencionados se han desintegrado, a excepción de las Sweet California. La girlband sobrevive, pero lo hace discretamente. Y al mismo tiempo que esto pasa en Occidente, las bandas de k-pop coreano encabezan nuestros ránkings de radios y reproducciones como la única fórmula de este tipo presente en las playlists adolescentes, repletas de solistas y de trap.

El periodista y crítico musical Alan Queipo ve en esta tendencia una explicación más sociológica que propia de la industria musical. «Por un lado, ahora los artistas pueden grabarse por su cuenta en su casa y en pijama. El proceso se ha democratizado, y además con una calidad casi profesional», indica el experto, que añade que se ha producido un cambio cultural en este sentido con respecto a las décadas de los 70, 80, 90 e incluso principios del 2000: «Pueden grabarse en su casa sin pretensiones de tocar en directo para un público que tampoco tiene la intención de ir a verlos». Pero el ego tiene un papel muy importante en el despunte de los solistas. «Internet y las redes lo potencian. El ser humano del siglo XXI, y en especial los jóvenes nativos digitales, se mueven de otra manera, potenciando el yo frente al colectivo, y eso se refleja en su predilección por el solista y por un género que tiene mucho de eso, como es el trap, la música urbana, el reguetón y la electrónica, que son los estilos mainstream. Hasta en el rock vemos a chavales que se graban sin necesidad de acompañamiento».

Internet y las redes potencian el ego, el yo frente al colectivo, y eso se refleja en el triunfo de los solistas

Sin embargo, señala, no debe haber lugar a engaño, porque estos solistas que idolatran los jóvenes no están, en absoluto, tan solos. «Daddy Yankee, Maluma o J. Balvin tienen equipos mucho más grandes que una banda de rock, y en los créditos de Rihanna o Beyoncé se ven igual nueve nombres entre los compositores de una de sus canciones. Hay una colectividad, pero de puertas para dentro», señala el crítico, al que no le extraña el bum del pop coreano: «Ellos han llegado, con grupos como BTS, a los Backstreet Boys y a las Spice 25 años después. Aquí lo más reciente es Auryn o Sweet California, pero ya es otra cosa. En este momento no habrá ese despunte de una banda, a no ser que surja una de reguetón, que ya hay casos, como Piso 21 en América Latina».