Emilia Pardo Bazán, dos claveles sobre el féretro y la gloria literaria

La muerte de la escritora, hace hoy cien años, causó una honda conmoción

La Voz de Galicia publicó en primera página las noticias del fallecimiento de la autora y un homenaje posterior
La Voz de Galicia publicó en primera página las noticias del fallecimiento de la autora y un homenaje posterior

redacción / la voz

«La muerte de la condesa de Pardo Bazán es motivo para que España entera ostente justificado duelo por la pérdida de uno de los grandes paladines de la lengua nacional y de su expresión literaria». Con esta frase arrancaba en La Voz la noticia del fallecimiento, hace hoy cien años, de Emilia Pardo Bazán, una noticia que causó una honda conmoción en la sociedad de su tiempo, desde la literatura a la política, como correspondía a una figura con diversas aristas: «Obra inmensa y compleja, de periodista, novelista, cuentista, crítico de arte, literatura y teatros, doctora en técnica culinaria y revisión de costumbres, filóloga eminente, narradora de viajes, conferencista amenísima y docta, biógrafa insigne, catedrática, dramaturga, hagiógrafa...», enumeraba la crónica del diario, encabezada por un significativo «Nuestro pésame».

La noticia del fallecimiento ocupó por entero la primera página del periódico, que glosó el impacto literario y social de la condesa, repasó su trayectoria como autora y se hizo eco de algunas de las numerosas muestras de condolencia. En jornadas sucesivas se fueron añadiendo más detalles sobre la repercusión pública del duelo, desde la Casa Real a los estudiantes de Filosofía y Letras. El diario del 15 de mayo de 1921 describió las honras fúnebres. La capilla ardiente acogió numerosos visitantes y, en el exterior, «guardias municipales contenían al público congregado en ambas aceras de la calle Princesa». El ataúd era de caoba y contaba con un crucifijo de marfil. Hubo un detalle «misterioso» que no pasó inadvertido: «Sobre la tapa del féretro colocó una mano misteriosa una sencilla ofrenda: dos claveles». 

Candidatura académica

La Voz tampoco obvió, en su cobertura, la decisión de la Real Academia Española de no nombrar a Pardo Bazán académica. al día siguiente del fallecimiento. La noticia exponía cómo sus méritos literarios y los apoyos recabados -incluso dentro de los propios académicos- no fueron suficientes para vencer la resistencia a su ingreso por ser mujer. «Contra todo esto, en frente a todo esto, alzáronse inconmovibles los obstáculos tradicionales, elevaron su gangosa voz todos los fósiles de la vieja España, opuso su dique infranqueable el criterio de cartón piedra de la reacción, y la candidatura de doña Emilia fue ahogada, aun nonnata, a manos de la robusta falange de consagrados carcamales».

Unos días después, el día 22, Pardo Bazán volvía a ocupar buena parte de la primera plana del diario, con motivo del homenaje que se le tributaba en Galicia, España y América. Esa universalidad quedaba subrayada también por las opiniones vertidas sobre la obra de Pardo Bazán que recogía la noticia, desde Menéndez Pelayo a Juan Valera, pasando por Zola y Rubén Darío.

Pero Emilia Pardo Bazán también llevó su firma a las páginas de La Voz como creadora. Entre los relatos que publicó, también en primera página, figuran Madre gallega y El trueque. En el caso del primero, una nota al pie de la página informaba de que el texto se basaba en un hecho que relataba en sus memorias el general Nogués, que, curiosamente, se había repetido de forma muy similar en el pueblo de Beiro. El trueque narra el encuentro entre un señorito que sale a cazar al bosque y un pobre que le pide que se apiade de su situación. Un relato que compartía espacio con noticias de un incendio, los trenes de la Compañía del Norte y partidos de foot-ball.

El Senado reconoce su creatividad literaria y su figura como activista del feminismo

El Pleno del Senado reconoció este miércoles, a través de una declaración institucional, la figura de Emilia Pardo Bazán, tanto en el ámbito cultural, por su «creatividad y talento en su producción literaria», como en el de su figura como activista del feminismo. Su forma de escribir, según recoge la declaración, fue «denunciada como escandalosa» por parte de aquellos compañeros de profesión que «no alcanzaban a comprender» que una mujer estuviera «al mismo nivel de los hombres» siendo, además, Pardo Bazán, una mujer «libre» por estar separada de su marido y no depender económicamente de él. El Senado destacó también, según Europa Press, su labor en materia de feminismo. Ella misma, explica el texto, se definía como feminista «radical» por defender que los «mismos derechos del hombre debe tenerlos la mujer».

El mejor homenaje a Emilia: una lectura colectiva en su casa

«Para min Emilia é unha persoa extraordinaria, un exemplo a seguir pola súa fortaleza», así presentó Lidia, una alumna de sexto de primaria, a la escritora. La estudiante, junto a sus compañeros Rocío, Daniel, Sara y Lucía fueron los encargados de representar a su colegio, el CEIP Emilia Pardo Bazán de A Coruña, en la lectura colectiva que organizó la Real Academia Galega (RAG) para conmemorar el centenario de la muerte de la autora, informa Mila Méndez en A Coruña

Cada uno eligió un texto distinto, desde Insolación, El encaje roto o Memorias de un solterón. Lo mismo hizo la conservadora Xulia Santiso, la académica Marilar Aleixandre, el editor Eduardo Riestra, el concejal José Manuel Lage Tuñas, la profesora Begoña Valdés o el presidente de la RAG, Víctor F. Freixanes. «A Academia honra a quen foi xenerosa con ela. Unha persoa que non utilizou a lingua galega, mesmo discrepou do seu uso, pero que levou a Galicia no seu corazón e fixo este recuncho universal», recordó Freixanes.

El inmueble de la Ciudad Vieja de A Coruña que comparten la RAG y la Casa Museo de la condesa fue el hogar de Emilia desde niña y la casa a la que regresaba en verano cuando se desplazaba de Meirás a la ciudad. Cedida a la RAG en 1905 por sus herederas, aquí ha estado siempre el domicilio de la Academia, depositaria de gran parte de su legado, incluida su biblioteca, «aínda que unha parte está aínda nas Torres, en Meirás. Esperamos recuperala como patrimonio da sociedade galega. Simbolicamente, é importante que celebremos aquí o cabodano. A RAG ten o compromiso de velar polo seu legado», recordó Freixanes, que eligió para su lectura, colgada en el canal de YouTube de la institución, un fragmento de Los pazos de Ulloa.

Cien años después de su desaparición, relatos como Feminista, uno de los escuchados ayer, siguen sorprendiendo a pequeños, «os escritores da época -aseguró Daniel, de 10 años- querían facerlle bullying», como a los adultos. «Nun comezo valoramos a lectura continuada dun só texto, pero son tantos os seus rexistros que optamos por esta fórmula», aclaró la estudiosa de su obra, Xulia Santiso.

En la RAG se leyó a la Emilia que defendió el derecho a la educación femenina como vehículo de emancipación y a la que reivindicó su vocación como escritora. Todo esto en un día en el que la institución anunció la publicación en la red, en colaboración con el Consello da Cultura, de 156 cartas de su epistolario como sorpresa por la efeméride.

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