La complicidad profesional y la madurez del reparto hacen de esta cinta un plato suculento.
07 jun 2021 . Actualizado a las 08:48 h.Una vieja masía, dos hermanos -en algún momento alguien dice: «dos tarados»- con un pasado familiar atormentado y sus respectivas parejas como factores claramente exógenos. El director debutante Borja de la Vega -sobre guion propio- supera la prueba de dotar de intensidad emocional a una trama en el alambre, que tanto podía caerse hacia el lado del tedio y la pedantería, como el del equilibrio formal. Y logra insuflar un singular tempo sensorial al drama latente desde la primera escena, cuando Mía recibe a su hermano Moi -en la casa que fue de su madre, ya fallecida-, ahora inmerso en una crisis depresiva que le lleva a depender de los fármacos y acompañado de su resignada pareja, un joven profesor cual buen samaritano. La llegada del impertinente novio de ella reaviva pesadillas y confirma que todo es susceptible de empeorar.
Mientras los personajes van creciendo en una atmósfera de tensión, el control narrativo y el cuidado del encuadre (incluyendo una cámara al servicio de los matices) corona un buen ejemplar de cine que confirma la irrupción de un autor que va en serio.
El juego de interacciones oscila desde Moi como centro de atención inicial, para evolucionar hacia Mía, al cabo quien abre y cierra una trama marcada por un pasado que intuimos violento. De una primera parte más contemplativa, que llega a antojarse reiterativa porque la rutina no es otra cosa, pasa a una segunda que promete apretar la tuerca, aunque quizá previsible, por un aquel de freudiana, pero siempre bien encajada.
Diálogos, silencios y cuerpos desnudos como metáfora jalonan una propuesta valiente y en las antípodas de lo convencional. La vida transcurre entre las paredes de una casa que también se erige protagonista, con los espacios que acogieron sus turbulencias infantiles. Como toda ópera prima, en cuya gestación seguramente su autor haya tenido que superar no pocas trabas -las económicas entre ellas; un proyecto de riesgo tiene lo suyo-, el redondeo se resiente. A cambio, la complicidad profesional y la madurez del reparto hacen de Mía y Moi un plato suculento.
«MÍA Y MOI»
España. 2021.
Director: Borja de la Vega.
Intérpretes: Bruna Cusí, Ricardo Gómez, Eneko Sagardoy, Joe Manjón, Raquel Espada.
Drama. 107 minutos.