«La violinista»: Sentimientos contra las cuerdas

CULTURA

El debutante Paavo Westerberg sale airoso de esta película sobre músicos y sus relaciones, apoyada en las excelentes interpretaciones del reparto

22 jun 2021 . Actualizado a las 08:48 h.

Ella se comunica a través de su violín. Su universo vital gira sobre ese instrumento, obsesionada con la búsqueda de la perfección. Hasta que un accidente le provoca pérdida de sensibilidad en una mano y su mundo se desmorona, sus emociones quedan huérfanas. Quizá deba partir de cero en su profesión, en sus relaciones de amistad, en las de pareja, en fin, que la ópera prima del finlandés Paavo Westerberg (1971) supera la prueba del algodón y es toda una lección formalista en cuanto a estructura, planificación, fotografía y en particular el uso de la música de Mendelssohn, compositor al que ella —ya reconvertida en profesora—, pone como ejemplo a su alumno preferido, de no haber llegado al nivel de un Beethoven o cualquiera de los grandes, por obsesionarse en su búsqueda de lo sublime. Sin que el cuidado visual anule las componentes dramáticas de la trama, que las tiene. Aunque La violinista puede parecerse a algunas recientes —Whiplash (2014), La profesora de piano (2018)...—, ofrece matices novedosos.

Más allá de las imperfecciones del ser humano, esa ambición y ese deseo de llegar más arriba sin considerar el precio a pagar, incluso pisoteando las relaciones de pareja y de familia, hasta convertirte en un egoísta enfermizo, la película muestra también la vulnerabilidad de la protagonista al transferir a su alumno algunos de sus valores y obsesiones, en permanente contradicción. En medio, la figura de un director consagrado —el actor danés Kim Bodnia, soberbio—, que va marcando las balizas, acotando el territorio mientras advierte del alto precio a pagar, un retrato sombrío de la profesión. Si el inteligente uso de la música contribuye a la temperatura anímica de la trama, otro tanto ocurre con el desarrollo de los diferentes tipos. Puede que an algunos momentos asome cierta inseguridad autoral en cuanto al ritmo o a la intensidad, pero enseguida se repone gracias a la simbiosis de la actriz finlandesa Matleena Kuusniemi con su personaje, siempre contra unas cuerdas, que antes eran de violín y en el futuro serán otras. De ahí el plano final.

«LA VIOLINISTA»

[«VIULISTI»]

Finlandia, 2018.

Director: Paavo Westerberg.

Intérpretes: Matleena Kuusniemi, Olavi Uusivirta, Kim Bodnia, Samuli Edelmann, Misa Lommi, Timo Kalliokoski, Pio Simonsen, Mikko Kouki.

Drama.

118 minutos.