El Festival de Cannes arranca este martes divorciado de Hollywood y de Netflix

josé luis losa CANNES / E. LA VOZ

CULTURA

Spike Lee protagoniza el cartel de la edición de este año del Festival de Cannes.
Spike Lee protagoniza el cartel de la edición de este año del Festival de Cannes. DPA | Europa Press

El programa es una colosal ebullición de autores de prestigio pero el cine norteamericano se reserva para Venecia

06 jul 2021 . Actualizado a las 10:44 h.

Dos años después, La Croisette vuelve a entrar en ese punto de efervescencia que ningún otro festival de cine como Cannes es capaz ni siquiera de remedar como escenario. Ese bullicio de prensa de todo el mundo y el punto de ebullición que provoca la presencia en el programa de un cúmulo de firmas autorales insuperable. Mucho más en esta edición, en la que a la cosecha propia de este año hay que sumar algunas películas que ya estuvieron listas para ser estrenadas en el abortado festival del 2020 y a las que les ha convenido esperar a que el tren cannois pasase de nuevo; esto es, Benedetta, de Paul Verhoeven; The French Dispatch, de Wes Anderson; Bergman's Island, de Mia Hansen Love; Tre Piani, de Nani Moretti; Memoria, de Apitchapong Weerasethakul y Annette, el musical de Leos Carax que esta noche inaugura el certamen. De entre ellos, hay ya dos realizadores que conocen el sabor de la Palma de Oro: el italiano Moretti y el tailandés Weerasethakul.

Una idea de la extrañeza de este Cannes en pleno verano -y del ineluctable paso del tiempo- lo da el pensar que la última noticia del festival fue la concesión de su Palma de Oro a… Parásitos. Y suena el filme de Bong Joon-ho como un eco lejanísimo, de antes de que el cine y la vida se suspendieran y aún arrancasen con esfuerzo aquí, en julio.

Pero los dos años transcurridos no han cerrado una brecha que sufre Cannes, aunque no lo confiese. Incluso parece que se ha abierto aún más la distancia entre Hollywood y La Croisette. Solo dos filmes norteamericanos entran en el concurso y ninguno de ellos es un serie A de la industria. Se trata de la segunda película del director de The Florida Project, Sean Baker, Red Rocket; y del retorno de Sean Penn, amigo del alma del director de este festival, y director e intérprete de Flag Day. Por lo demás, ni rastro del cine de los grandes estudios. Por otra parte, la guerra con Netflix goza de buena salud. Gran negocio todo ello para Venecia, donde Alberto Barbera asistirá en septiembre de nuevo y muy felizmente al gran desembarco de Hollywood en el Lido.