«El teléfono del viento»: Línea directa con el Más Allá

Sabela Pillado

CULTURA

El japonés Nobuhiro Suwa filma una delicada y triste historia que tiene de fondo las heridas de las tragedias de Fukushima e Hiroshima

13 jul 2021 . Actualizado a las 09:18 h.

En un pequeño parque de la localidad japonesa Otsuchi, una cabina telefónica se eleva entre setos floridos. Sin haber estado operativa nunca, esta pequeña cabina blanca fue erigida en un jardín particular por un hombre que la empleó para hablar (simbólicamente, sin connotaciones religiosas u esotéricas) con un familiar muerto y así poder superar su pérdida. Cuando Japón fue asolado por el tsunami del 2011, este mismo hombre abrió su jardín al público, y desde entonces su cabina sirve como metafórica línea directa con el Más Allá para aquellos que necesitan un último adiós. Miles de visitas ha recibido desde entonces una cabina que, además de aliviar penas, ha servido como base para la última película de Nobuhiro Suwa, director japonés —con un pie en Francia— que goza del favor de la crítica especializada a la par que resulta un gran desconocido para el gran público.

Suwa toma como punto de partida la historia de una adolescente que vive con su tía tras haber perdido a su familia en la tragedia de Fukushima, y que decide iniciar en soledad un viaje de vuelta a sus orígenes, a su pueblo natal. Este viaje pronto se convierte en una peculiar road movie del duelo, donde los diferentes encuentros (y ayudas desinteresadas) son como capítulos que entretejen la historia reciente de un país. Y es que la fuerza de esta película reside precisamente en la extrapolación, más que en la anécdota individual de su protagonista.

El teléfono del viento es una historia de dolor personal, pero también colectiva, el dolor de un país que aún no ha sanado las sucesivas catástrofes de su historia reciente. Las tragedias de Fukushima, Hiroshima (lugar de donde, por otra parte, es originario el director)… son heridas que laten y que conforman las cicatrices físicas y emocionales de toda una población.