100 años del nacimiento de Fernando Fernán Gómez, el genio relajado

CULTURA

El actor, escritor, director y dramaturgo Fernando Fernán Gómez (Lima, 1921-Madrid, 2007)
El actor, escritor, director y dramaturgo Fernando Fernán Gómez (Lima, 1921-Madrid, 2007)

El actor, director y dramaturgo falleció en 2007, y sigue siendo recordado como una de las figuras clave en la historia del cine y el teatro español

21 ago 2021 . Actualizado a las 11:51 h.

Recitaba a Lorca de memoria y mandaba a gente a la mierda con el mismo porte señorial. En polifacético despliegue, subía a la tarima, se echaba la cámara al hombro o se colocaba bajo los focos con la naturalidad rutinaria del que baja todas las mañanas a comprar el pan. Así era Fernando Fernán Gómez, un genio relajado. Según sus propias palabras, llevaba mal lo de hacer cosas, y habría estado mucho más a gusto naciendo heredero. Pero como no fue el caso, tuvo que ponerse a trabajar. Primero fue acogido por el teatro, donde caminó, todavía algo timorato, los primeros pasos de su gran carrera. Después, galán de la pantalla de los 40's y 50's. Su debut directoral llegó en 1954 con Manicomio, película que también protagonizó (dado, como era, a pasear su rostro por los proyectos que firmaba). Además, adaptó el guion, basado en varios textos de terror clásicos de autores como Edgar Allan Poe o Aleksandr Kuprin. 

Como conocedor excelso de las grandes obras de la literatura, la dramaturgia y la poesía universal, cultivó ,durante sus más de seis décadas de actividad, una rica producción artística interseccional que atravesaba la entraña de múltiples disciplinas y escuelas. Fue un enamorado de la tinta y la pluma, un maestro flamante de la pantomima y un milimétrico arquitecto de la imagen. Cruzaba fronteras, redefinía conceptos, hacía y deshacía con maña y pericia. Tenía una personalidad que arrastraba. Sin cursilerías ni insinuaciones. Era un constructor de realidades crudas. De sentimientos nobles y brutos. En su maleta siempre había sitio para una nueva aventura. Miles de corazones hambrientos le están agradecidos para siempre por haber grabado y escrito cosas como El viaje a ninguna parteobra de manufactura olímpica construida con miradas rotas en ojos de vidrio, sueños grandes en gente pequeña y pesada melancolía en vidas que se escurren. 

Un siglo desde que Don Fernando Fernán Gómez viera la luz. El hecho de que naciera en Lima (Perú), bien podría ser considerado como la primera de sus muchas (incontables) excentricidades. Aunque él ya esté en el más allí, los que siguen en el más aquí no lo olvidan. Y siguen riendo y llorando con sus películas. Y siguen palmeando al ocaso de sus perlas teatrales. Y siguen (y seguirán) pintando en sus mentes la estela imborrable de aquel caballero narigón de verso afilado y carácter entrañable. Fernando, como mamá, cumple ciento. La colorida paleta de su obra habla ahora por él, y la gente todavía quiere escuchar sus disertaciones de voz ronca.