Adiós a Nino Castelnuovo, el galán del underground italiano

Carlos Portolés
Carlos Portolés REDACCIÓN / LA VOZ

CULTURA

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El actor italiano, memorable por sus papeles en películas como «Los paragüas de Cherburgo» o «Las pistolas cantaron muerte», ha muerto a los 84 años

09 sep 2021 . Actualizado a las 08:54 h.

De cara gruesa y mirada triste. Nino Castelnuovo era uno de los últimos galanes vivos del underground italiano sesentero. Empezó, como tantos actores, apareciendo aquí y allá. Sobre todo papeles anecdóticos en peliculillas menores y telefilmes. La gran oportunidad le llegó en 1964, de la mano de Jacques Demy, con Los paraguas de Cherburgo, un precioso y delicado musical. Fue el primer papel verdaderamente relevante de su carrera. Hacía del enamorado de una jovencísima Catherine Deneuve (una cosa ciertamente fácil de fingir). Su porte hierático y su ojillos melancólicos son dos de los grandes valores de la maravillosa obra. En el imaginario de millones, aunque no les sea conocido por nombre, Nino Castelnuovo es aquel joven apuesto de gabardina que le cantaba baladas de amor a la rubia platino que conquistó su corazón. Con él, pasearon muchos bajo la lluvia.  Los paraguas de Cherburgo es hoy una pieza de culto imprescindible. Un canto desgarrado y atemporal sobre los primeros corazones rotos. Nino y Catherine, dos rostros mojados.

Ser cabeza de cartel en el exitoso musical de Demy no le sirvió para dar el salto internacional (al menos no con resultado provechoso), pero encontraría renacimiento en la serie B italiana. Se paseó con soltura por los giallo y (muy especialmente) por los spaghetti western. No por cantidad (apenas hizo un par de pelis del oeste), sino por calidad. Bajo la batuta del maestro Lucio Fulci, fue el excéntrico villano de Las pistolas cantaron muerte (1966). A parte de ser una de las obras cumbre del microcosmos vaquero-itálico, fue una gran oportunidad de lucimiento para el actor. Todo serio, vestido de blanco impecable y armado con un certero látigo. Como era el malo, al final tuvo que perder, pero le puso las cosas extraordinariamente difíciles a los galanes de turno (a la sazón, Franco Nero y George Hilton). 

También se dejó ver en la sensacional e irrepetible Un ejército de cinco hombres (1969). Aquí compartió escena con pesados pesados del mamporro y el disparo. Bud Spencer y Peter Graves. Ahí es nada. La cinta era una especie de Doce del patíbulo en el oeste, una fórmula muy repetida en el eurowestern. Es excepcionalmente divertida. Incluso se vislumbra una cierta voluntad de profundidad (algo que no siempre se practicaba en este subgénero). Si uno revisita (o visita) este filme (ha envejecido bien) podrá ver a un pícaro y barbudo Nino Castelnuovo bien plantado frente a la cámara y maquinando fechorías como parte del quinteto protagonista. También se recicló para algún macarroni combat menor (películas italianas de estética tebeo ambientadas en la II Guerra Mundial) como Rose rosse pero il fürher (1968), junto a Gianni Garko.

A pesar de que el cine no siempre fue justo con Castelnuovo, se va dejando un puñado envidiable de grandes películas e interpretaciones. Pocos podían (y ahora ya muy pocos pueden) presumir de haber cantado bajo la lluvia junto a Catherine Deneuve o de haber conocido desde dentro el apasionante mundo del kitsch italiano de los 60's. Se aleja cabalgando Nino Castelnuovo, uno de los últimos vaqueros.