Ainhoa Arteta: «El 26 de julio volví a nacer»

redacción LA VOZ

CULTURA

La amputación de dos falanges que sufrió la cantante no fue por un infarto, sino por un episodio grave de sepsis tras un cólico nefrítico que le obligó a estar seis días en coma inducido

13 sep 2021 . Actualizado a las 17:24 h.

La cantante lírica Ainhoa Arteta ha vivido uno de los episodios más duros de su vida. Tras haber sufrido el covid, haber estado confinada y acarrear secuelas físicas, la artista acabó este verano en la uci de un hospital sevillano por una infección generalizada causada tras un cólico nefrítico, según ha informado el diario ABC. Arteta estaba de vacaciones con su pareja y un grupo de amigos y, tras volver de Palma de Mallorca, pararon en Jerez. Allí ella comenzó a encontrarse mal e ingresó en el hospital del Puerto de Santa María, donde le diagnosticaron un cólico nefrítico causado por una piedra en en riñón. La intervinieron para extraer el cálculo pero su estado empeoró y la infección se extendió, lo que obligó a trasladarla al Virgen del Rocío en Sevilla, donde ingresó en la uci. 

Según narra la cantante en el citado medio, a raíz del cólico y del empeoramiento de su estado general, le trasladaron «en helicóptero al hospital de Sevilla, donde estuve durante seis días en un coma inducido». «Para mí -prosigue- lo más importante es que me salvé y por eso puedo decir que el 26 de julio volví a nacer. Consecuencia de la intubación y de lo que viví tengo lo que llamo heridas de guerra en las manos y en los pies y entenderás que hoy mi prioridad es cuidarme y sanarme entera y del resto me da igual lo que digan o dejen de decir. Mis hijos gracias a dios están bien y yo tengo que recuperarme. Eso es ahora mismo lo único que puedo comentar». Queda claro, pues, que la amputación de la falange de uno de los dedos de su mano y otra de sus pies se debió a la infección generalizada, que hizo que se necrosaran, y no a un infarto, como se informó en un primer momento. 

Nunca llegó a casarse con Matías Urrea

Ainhoa Arteta se recupera en su casa familiar del País Vasco, y, aunque necesita tranquilidad, no es ajena a todo el revuelo que se ha montado con su separación. El mismo ABC desvelaba que, a pesar de la exclusiva publicada en su día por la revista Hola! y de la fiesta multitudinaria, la cantante y Matías Urrea nunca llegaron a casarse y a formalizar su unión.