Gonzalo Suárez: «Conocí a Blanco Amor por correspondencia y luego nos encontramos en Madrid»

María Doallo Freire
maría doallo OURENSE / LA VOZ

CULTURA

El realizador Gonzalo Suárez (Oviedo, 1934), posando con la Calpurnia de honra en el festival de cine OUFF.
El realizador Gonzalo Suárez (Oviedo, 1934), posando con la Calpurnia de honra en el festival de cine OUFF. Miguel Villar

El OUFF reconoce la trayectoria del director asturiano, autor de «Parranda» y «Los pazos de Ulloa»

28 sep 2021 . Actualizado a las 09:14 h.

El escritor y cineasta Gonzalo Suárez (Oviedo, 1934) nunca había estado en Ourense. Y lo cierto es que Ourense no le defraudó. «Y tengo que decir que es una ciudad de lo más cinematográfica. Aunque creo que yo miro la vida con ojos de cine», admitía. El realizador asturiano está estos días de visita en la capital de As Burgas gracias al Festival Internacional de Cine, que este año le otorgó su reconocimiento más especial, la Calpurnia de honra. Un galardón que busca poner en valor la trayectoria y la carrera profesional de grandes creadores del séptimo arte. Antes que Suárez, directores como Luis García Berlanga, Juan Antonio Bardem o Pilar Miró se hicieron con la estatuilla.

«Vengo con la ilusión de tener una cita con una mujer maravillosa», bromeaba el director asturiano este lunes, a pocas horas de recibir su galardón. Y así fue, aunque en este caso su Calpurnia no es otra que una escultura diseñada por Manuel Buciños. Un reconocimiento que se suma a su palmarés, donde lucen el Premio Nacional de Cinematografía, el Goya a mejor director por la película Remando al viento o la Medalla de Oro al Mérito de Bellas Artes. «Para mí los premios no son más que un encuentro con amigos desconocidos y un reencuentro con amigos que ya conocía. Son una oportunidad para hablar durante horas, porque eso es lo que consigue el cine, que nos juntemos y que busquemos los nexos comunes», añadía durante la rueda de prensa.

Allí estaba uno de esos amigos con los que se reencontró, el biólogo y divulgador de cine Iván Trujillo, que este año está al frente del Taller Carlos Velo, que pretende apoyar a los nuevos cineastas de España y México. También un nuevo amigo, Miguel Anxo Fernández, director del OUFF, quien presentó a Suárez como «un histórico del cine español». «Su obra es muy personal, no sigue modas, y esa es una de las grandes razones que hemos tenido en cuenta a la hora de concederle la Calpurnia de honra», decía. Y recordó la amistad del asturiano con del guionista estadounidense Sam Peckinpah.