«Cry Macho», la vejez no tiene cura

Eduardo Galán Blanco

CULTURA

Fotograma del filme «Cry Macho».
Fotograma del filme «Cry Macho».

El viejo Clint Eastwood construye otra conmovedora historia sobre hacerse viejo, en la línea de «Golpe de efecto», «Mula» o, sobre todo, «Gran Torino», la que sin duda es la última gran película del maestro

28 sep 2021 . Actualizado a las 09:13 h.

Estamos en 1979. Desde México hasta Texas, un cowboy nonagenario acompaña al hijo adolescente de su amigo ranchero, perseguidos por los sicarios de la madre que pertenecen a la mafia local. El resumen de Cry Macho podría ser el de cualquier wéstern a lo Centauros del desierto.

Lo que veríamos en una película de Clint Eastwood de las de antaño es que el protagonista lo solucionaría todo con las pistolas, los puños y su caballo. Ahora, la vieja estrella de Hollywood -de los rodeos en el filme, que viene a ser más o menos lo mismo- tiene 91 años y sus armas son la tozudez del anciano testarudo, un código moral hermoso y arrugado, la audacia insensata frente a la intuición de un breve futuro y la comprensión del relevo. Con esos materiales, el viejo Clint construye otra conmovedora historia sobre hacerse viejo, en la línea de Golpe de efecto, Mula o, sobre todo, Gran Torino, la que sin duda es la última gran película del maestro.

Puede que ciertos episodios del libreto de Cry Macho se aproximen a lo naíf y que también algunos párrafos y diálogos rocen la parodia y el ridículo: el noventón todavía atrae a las mujeres -aunque sea por ansias de venganza o por la admiración ante su testarudez estoica- y aún tiene arrestos para propinar algún puñetazo. En estos recovecos de la historia, aquellos que no admiten o no comprenden las convenciones genéricas encontrarán hilaridad asegurada. Pero, en otras ocasiones, las risas pueden ser muy cómplices.