Clara Roquet evita errores de principiante en una película con buen ritmo sobre un guion de ideas maduradas
20 nov 2021 . Actualizado a las 09:20 h.Fue la elegida para abrir la pasada Seminci, una apuesta segura al venir de una buena recepción crítica en la Semana de la Crítica de Cannes. Clara Roquet (Vic, 1988) superó la prueba al guardarse de evitar errores de principiante con Libertad, como: suponer que tu guion solamente por ser tuyo, es la repera; considerar a la cámara un juguete mágico, aunque acabes haciendo magia Borrás; que los actores son guiñoles, nunca figuras a moldear; y, finalmente, creer que el cine antes de ti es viejuno, y después de ti, pues ya veréis, ya… Un texto que se aprecia madurado en sus ideas base; una factura sin estridencias, que juega con los espacios e incluso con la luz mediterránea, acompasada en exteriores y tamizada en interiores, al servicio de las claves emocionales; por último, unos personajes bien dotados, lo que supone también un acierto de casting. Todo eso, servido con el ritmo adecuado, que el desafío no era poco. Va bien acompasada la historia a contar, con la manera de hacerlo.
Los cuelgaetiquetas la llamarían una coming-of-age, algo así como una trama centrada en alguien y sus complejidades varias. De cierto, un desafío, pues el margen de acertar o fracasar, se reparte por igual. Se trata de la relación entre dos adolescentes o a punto de entrar en ese tiempo tan complejo. Nora, 14 años, familia burguesa, con padres en fase de divorcio y abuela con alzhéimer, que disfrutan las vacaciones familiares en Ibiza, y allí entabla amistad con una congénere colombiana, Libertad -ese nombre, qué casualidad- hija de la cuidadora de la enferma. Hablarán de sus cosas. La primera está en la fase de reubicación, a punto de olvidar la niñez y descubrir el mundo real desde su condición de sobreprotegida y acomodada; mientras, la segunda, de espíritu rebelde, que acaba de llegar de su país y muy consciente de estar en la zona baja, sin por eso dejar de tomar decisiones. Entre ellas se establece un vínculo, que Roquet aprovecha para dejar unas pinceladas sobre las diferencias de clase, sus relaciones interesadas y tocar otros palos que, al cabo, redondean una buena faena.
«LIBERTAD»
España-Bélgica, 2021.
Directora: Clara Roquet.
Intérpretes: María Morera, Nicolle Garcia, Carol Hurtado, Nora Navas, Vicky Peña; María Rodríguez Soto, David Selvas.
Drama.
104 minutos.