«La familia perfecta», mujeres empoderadas

Miguel Anxo Fernández

CULTURA

Fotograma del largometraje de Arantxa Echevarría «La familia perfecta».
Fotograma del largometraje de Arantxa Echevarría «La familia perfecta».

El filme de Arantxa Echevarría, siendo comedia, tiene muy poca coña y mucho de reivindicación femenina

08 dic 2021 . Actualizado a las 07:05 h.

En Carmen y Lola (2018), la guionista y directora entonces debutante Arantxa Echevarría ya demostraba maneras y buen ojo para los retratos femeninos, algo en lo que insiste en La familia perfecta, aunque sobre libreto ajeno y en clave desenfadada, quizá no tanto como nos vendía el tráiler, en apariencia la promoción de otro capítulo largo de una de tantas sitcom que emiten (y reemiten) las televisiones privadas españolas y piden a gritos un plaguicida, por cansinas.

Bajo la coartada de una familia currante y otra de clase media alta, que se disponen a casar a sus vástagos, discurre sumergido —con ocasionales afloramientos a la superficie— un apunte en crudo de tres mujeres que desean sacudirse de encima no pocos tópicos y bastantes agravios por parte de una sociedad machista, representada en los respectivos roles masculinos: el novio, su padre y el futuro suegro. En eso, esta comedia tiene muy poca coña y mucho de reivindicación. Empoderamiento a tope. A un lado, Ernesto, astrofísico estirado, su señora pija con asistenta oriental y un borjamari (o casi) por hijo único. Al otro, Miguel, bohemio artista de la madera, con esposa que conduce un autobús urbano y dos hijos: un friki de podio y una chica muy cañí.

De ambos mundos antagónicos, la directora y su guionista Olatz Arroyo extraen no pocas lecturas en las que —para bien— pesa su condición femenina, tanto en el desarrollo de los personajes como en desbaratar la idea clásica de familia como «grupo de personas emparentadas entre sí que viven juntas» —según la RAE—, aportando pinceladas sobre la diferencia de clases, sus impostadas convenciones y no pocos lugares comunes.