Sean Penn: «Pospuse el filme hasta el momento en que mi hija Dylan estuviera preparada»

María Estévez LOS ÁNGELES / COLPISA

CULTURA

«El día de la bandera» es el sexto largometraje dirigido por Sean Penn (Santa Mónica, 1960).
«El día de la bandera» es el sexto largometraje dirigido por Sean Penn (Santa Mónica, 1960). Iván Franco | Efe

El actor dirige a su hija en «El día de la bandera», película que llega este miércoles a las salas españolas

05 ene 2022 . Actualizado a las 09:04 h.

En la primera película que dirige e interpreta a un tiempo, el actor Sean Penn (Santa Mónica, California, 61 años) ha elegido trabajar junto a su hija Dylan (30) y su hijo Hopper (28), ambos fruto de su matrimonio con la actriz Robin Wright (protagonista con Kevin Spacey de la serie House of Cards). En El día de la bandera, un drama familiar que adapta las memorias de la periodista estadounidense Jennifer Vogel, Penn regresa a su puesto tras las cámaras metiéndose en la piel de un padre que vive una doble vida como falsificador, ladrón de bancos y estafador para mantener a su hija. El relato, como el guion, se centra en la mirada de ella, la hija, revelando que la ficción puede tener sus raíces en la realidad. El filme —que llega este miércoles a las salas comerciales españolas— no fue recibido especialmente bien a su paso por el Festival de Cannes, pero el autor confía en el proyecto.

—¿El amor hacia su hija se refleja en la pantalla?

—Un privilegio de trabajar en el cine es que, si bien hay períodos de tiempo en los que uno está fuera de casa, una vez que has terminado tu trabajo, puedes acompañar como padre a tus hijos los siete días a la semana… y eso a veces cabrea a los niños. Desde la primera vez que leí el libro, quise trabajar con mi hija porque intuía su talento. Ciertas imágenes te llegan cuando lees algo, y en este caso, lo primero que vi al leer el libro fue el rostro de Dylan.

—Esta es la primera vez que elige dirigir y actuar a la vez en una película.

—Sí, y no creo que lo vuelva a hacer. He saboreado la extraordinaria oportunidad de representar escenas con Dylan, una joven a quien he visto crecer, cuyo rostro para mí estaba impreso en las páginas del guion. Llegué a un acuerdo con mi hija para distanciarnos de nuestra realidad y entender que en el rodaje éramos solo director y actriz.